AMBIENTE
Fernando Niggemeyer (aeropuerto en Rocha): “No estamos diciendo que no; la discusión es sobre el lugar donde se pretende instalar”.
El integrante de la Red Unión de la Costa cuestionó en Cadena del Mar el emplazamiento proyectado y puso el foco en el procedimiento territorial, la profundidad de los estudios y las previsiones de una eventual expansión de la infraestructura.
El proyecto de un aeropuerto internacional en Rocha mantiene abierto el debate en torno al sitio seleccionado para su construcción.
Fernando Niggemeyer, integrante de la Red Unión de la Costa, explicó en diálogo con Cadena del Mar que las objeciones planteadas por el colectivo no apuntan a impedir una terminal aérea en el departamento, sino a las características del territorio escogido.
“No estamos diciendo que no a un aeropuerto en Rocha. Hoy hay una discusión de ordenamiento territorial sobre el lugar donde se pretende instalar”, afirmó Niggemeyer, al diferenciar el desarrollo de infraestructura aeronáutica de la controversia vinculada con su localización.
ENTRE DOS LAGUNAS
El entrevistado señaló que el predio se encuentra entre dos lagunas costeras con importantes niveles de protección y sostuvo que tanto las obras como la posterior operativa podrían provocar efectos que requieren una evaluación de mayor profundidad.
“Es una zona que está entre dos lagunas costeras que tienen un nivel de protección importante”, explicó.
A su entender, desarrollar allí la infraestructura aeroportuaria y posteriormente mantener su funcionamiento “genera un impacto importantísimo” en un entorno de elevada relevancia ambiental.
Niggemeyer también retomó las comparaciones realizadas entre el emprendimiento rochense y las terminales existentes en Galápagos y Fernando de Noronha, paralelismos que la Red Unión de la Costa había cuestionado públicamente.
“Son situaciones que no son comparables desde ningún punto de vista”, sostuvo. Entre las diferencias, mencionó que ambos casos corresponden a islas donde la conectividad aérea cumple una función distinta y cuyas instalaciones se originaron en contextos históricos alejados del escenario planteado actualmente en Rocha.
El representante aclaró además que los reparos no están dirigidos hacia la empresa que eventualmente administre las instalaciones. “El operador puede ser muy bueno, pero un operador en un lugar equivocado no hace que el lugar equivocado para poner el aeropuerto pase a ser bueno”, expresó.
EL PROCEDIMIENTO TERRITORIAL
Otro de los ejes abordados fue la recategorización de los terrenos comprendidos en la iniciativa, un paso necesario para continuar con el desarrollo previsto.
Niggemeyer manifestó diferencias con la utilización de un Programa de Actuación Integrada (PAI) abreviado y puso el acento en el alcance de las evaluaciones requeridas. Al explicar las implicancias de optar por un procedimiento más amplio, señaló que está en juego “la calidad y profundidad de los estudios que se tienen que presentar”.
También planteó inquietudes respecto del crecimiento que podría tener la infraestructura en el futuro. “En la redacción del PAI está prevista la extensión del aeropuerto y hablan de algunas pautas para futuras expropiaciones de padrones”, indicó.
Para Niggemeyer, este aspecto obliga a analizar el emprendimiento más allá de su configuración inicial. “Claramente es un aeropuerto que pretende tener una expansión”, afirmó.
EFECTOS MÁS ALLÁ DE LOS VUELOS
El integrante de la Red sostuvo que la evaluación tampoco debería circunscribirse al tránsito de aeronaves, debido a que el funcionamiento de una terminal incorpora otras actividades e instalaciones.
“Por más que sea un aeropuerto de vuelos privados, genera una cantidad de servicios conexos”, explicó. Entre los elementos que considera insuficientemente contemplados mencionó la contaminación lumínica y sus posibles consecuencias sobre el entorno.
La organización mantiene, además, coordinación con distintos colectivos de la región para seguir las sucesivas etapas administrativas y trasladar sus observaciones a los organismos involucrados.
“Estamos discutiendo este proyecto, no podemos teorizar sobre situaciones hipotéticas”, sintetizó Niggemeyer.