Vehículos blindados
Carlos Piedra (Guardia Republicana): “Estamos ante una improvisación tremenda”.
El presidente del sindicato cuestionó la falta de certezas sobre la incorporación de vehículos militares para la Policía, reclamó mejores condiciones de trabajo para los efectivos y advirtió que continúan sin respuestas varios planteos vinculados al equipamiento, la logística y la salud mental.
El presidente del Sindicato de la Guardia Republicana, Carlos Piedra, expresó su preocupación por la forma en que el Ministerio del Interior viene llevando adelante la incorporación de vehículos blindados para reforzar los operativos contra el crimen organizado.
En diálogo con Cadena del Mar, sostuvo que los efectivos respaldan el fortalecimiento de la capacidad operativa, aunque reclamó información clara y planificación antes de implementar cualquier cambio.
“Apoyamos la incorporación de vehículos blindados, pero primero queremos conocer en qué condiciones están, cómo se va a capacitar al personal y con qué herramientas vamos a trabajar”, afirmó.
Piedra explicó que el sindicato acompañó inicialmente la anunciada adquisición de los vehículos Mamba, aunque posteriormente se conoció que esa alternativa no prosperaría en el corto plazo y que ahora se analiza utilizar los blindados Cóndor pertenecientes al Ejército Nacional.
“Lo que vemos es una improvisación tremenda. Primero era un vehículo, después otro. Nosotros necesitamos certezas porque está en riesgo la vida de nuestros camaradas”, señaló.
El dirigente fue enfático al advertir que la respuesta al avance del crimen organizado debe planificarse cuidadosamente.
“No podemos dar manotazos de ahogado solamente para conformar a la sociedad. Es momento de actuar, sí, pero no improvisando cuando hay vidas de policías y civiles en juego”, sostuvo.
Consultado sobre el funcionamiento de los nuevos vehículos, indicó que todavía existe una “nebulosa” respecto a su utilización y aseguró que ni siquiera conocen oficialmente qué unidades los operarán.
“Queremos saber quiénes los van a manejar, cuántos efectivos van a trasladar y cómo van a trabajar. Un blindado, por sí solo, no va a cambiar la seguridad del país”, expresó.
Piedra añadió que combatir a las organizaciones criminales requiere una estrategia mucho más amplia.
“Si seguimos permitiendo el ingreso de armas y municiones, podemos hacer mil allanamientos que el problema va a continuar. Esto debe atacarse de forma integral”, afirmó.
Durante la entrevista también cuestionó la falta de diálogo con las autoridades ministeriales. Según manifestó, los planteos realizados por el sindicato continúan sin respuesta.
“Nos reunimos menos de diez minutos con el ministro y después no volvimos a tener contacto. Hace un mes presentamos nuevas reivindicaciones y seguimos esperando respuestas”, indicó.
Además, reiteró las preocupaciones vinculadas al equipamiento policial, particularmente sobre los chalecos antibalas y el material que será entregado a los efectivos.
“Queremos conocer qué protección ofrecen los nuevos chalecos, cómo fueron adquiridos y qué garantías tienen. Nosotros somos quienes salimos a trabajar con ese equipamiento”, remarcó.
Otro de los ejes de la entrevista fue la salud mental de los policías, una problemática que, según el dirigente, continúa sin recibir la atención necesaria.
“Seguimos reclamando un equipo multidisciplinario. Somos casi 1.800 efectivos en la Guardia Republicana y todavía no existe una respuesta concreta del Ministerio del Interior”, lamentó.
Piedra también denunció las condiciones en las que son alojados muchos funcionarios trasladados desde el interior para reforzar operativos en Montevideo.
“Traemos policías para cuidar la seguridad y terminan durmiendo en lugares deteriorados, con baños en mal estado y sin condiciones dignas. Lo único que pedimos son herramientas para trabajar y un lugar adecuado para descansar”, expresó.
Finalmente, al ser consultado sobre el trágico episodio ocurrido en Colonia, donde un niño utilizó el arma reglamentaria de su madre policía y causó la muerte de otro menor, compartió una recomendación basada en su experiencia personal.
“A los niños no hay que generarles curiosidad. Hay que explicarles desde pequeños que es una herramienta de trabajo que puede lastimar y que no deben tocarla. Esa enseñanza puede evitar una tragedia”, concluyó.