Seguridad pública
Alerta Amber (Uruguay): activan búsqueda inmediata para niños y adolescentes desaparecidos.
La herramienta permite difundir de forma masiva la imagen y los datos relevantes de una persona menor de 18 años cuando exista presunción de riesgo grave. La Policía Nacional podrá activar el mecanismo con autorización judicial, y la información circulará por canales oficiales, redes, medios, 9-1-1, pasos de frontera y plataformas de Meta.
Uruguay ya cuenta con un sistema de búsqueda inmediata para casos de niños, niñas y adolescentes ausentes o desaparecidos en situaciones de alto riesgo.
La herramienta, denominada Alerta Amber Uruguay, fue presentada por el Ministerio del Interior y comenzó a funcionar como un dispositivo de respuesta temprana para acelerar la difusión pública cuando se presuma que la desaparición está vinculada a un hecho delictivo o violento
Al jueves 16 de julio, la fecha queda actualizada respecto al lanzamiento oficial realizado el miércoles 15.
El mecanismo apunta a reducir tiempos en una etapa crítica: las primeras horas de búsqueda.
Cuando se active la alerta, se difundirá la imagen de la persona ausente junto con información relevante para facilitar su localización en el menor plazo posible.
La comunicación se hará por distintos canales, entre ellos la página del Ministerio del Interior, redes sociales, la aplicación 9-1-1, medios de comunicación, plataformas de Meta, páginas gubernamentales, pantallas de gobiernos departamentales, peajes, puertos, aeropuertos y pasos de frontera.
La creación del sistema fue establecida por la Ley 20.381, del 25 de setiembre de 2024, y reglamentada por el Decreto 78/025, del 28 de febrero de 2025.
Su implementación reúne a varias instituciones del Estado: Fiscalía General de la Nación, Poder Judicial, Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay, Sistema Nacional de Emergencias, Policía Nacional, Dirección General de Lucha contra el Crimen Organizado e Interpol.
También participa Meta, que trabajó en la integración de las notificaciones dentro de sus plataformas.
Durante la presentación, el Ministro del Interior, Carlos Negro, sostuvo que la desaparición de un niño o adolescente no moviliza únicamente a las instituciones, sino a toda la sociedad.
En esa línea, remarcó que la Alerta Amber puede convertirse en una herramienta clave para ampliar el alcance de la búsqueda, involucrar a la comunidad y generar una reacción coordinada frente a una emergencia.
La Fiscal de Corte, Mónica Ferrero, destacó la capacidad del sistema para activar respuestas rápidas y articuladas, no solo ante casos nacionales, sino también frente a situaciones con posible conexión regional.
En la presentación también participaron el secretario letrado de la Suprema Corte de Justicia, Juan Pablo Novella, y la directora de Seguridad de Meta, Emily Vacher.
La activación de la alerta no será automática ante cualquier ausencia.
El protocolo establece tres condiciones centrales: que la persona desaparecida sea menor de 18 años; que pueda presumirse un origen delictivo o violento con peligro grave; y que exista consentimiento del padre, madre, tutor o familiar directo hasta segundo grado de consanguinidad que formule la denuncia.
En caso de negativa, deberá quedar constancia escrita bajo firma y responsabilidad del denunciante.
Antes de emitir la alerta, técnicos del Departamento de Registro y Búsqueda de Personas Ausentes deberán elaborar un informe de riesgo.
Luego, la activación será realizada por la Policía Nacional mediante el Sistema de Gestión de Seguridad Pública, una vez obtenida la autorización del juzgado competente.
Ese diseño busca equilibrar velocidad, protección de datos, control institucional y eficacia operativa.
La información ciudadana será un componente decisivo.
Quienes puedan aportar datos deberán comunicarse a través de la línea 9-1-1, disponible las 24 horas, o concurrir a la comisaría más cercana.
En un sistema de estas características, cada dato verificado puede acortar distancias, orientar recursos y permitir una intervención más rápida.
La llegada de la Alerta Amber marca un cambio relevante en la forma de abordar desapariciones de niños y adolescentes en Uruguay.
No sustituye la investigación policial ni el trabajo judicial, pero incorpora una capa de difusión pública capaz de multiplicar ojos, pantallas y canales de aviso en minutos.
En casos donde el tiempo puede ser determinante, esa reacción inmediata puede hacer la diferencia.