INTERIORISMO
Decoración (2026): portarretratos pierden protagonismo.
La búsqueda de ambientes más despejados impulsa una nueva forma de exhibir los recuerdos familiares: menos objetos sobre muebles y una selección más cuidada de imágenes, piezas artesanales y elementos funcionales.
Las cómodas y aparadores repletos de fotografías comienzan a ceder espacio ante composiciones más simples.
La propuesta contemporánea apunta a liberar superficies y conservar únicamente aquellos elementos capaces de aportar identidad al ambiente.
Esto no significa esconder las imágenes familiares. Una fotografía de gran formato puede convertirse en el punto central de una consola, mientras varias tomas pueden reunirse en una pared y funcionar como una composición visual.
MENOS OBJETOS, MAYOR INTENCIÓN
La tendencia busca un equilibrio entre el minimalismo extremo y la acumulación.
El objetivo no pasa necesariamente por reducir pertenencias, sino por seleccionar mejor qué queda a la vista y otorgarle una función dentro del conjunto.
Una lámpara, un florero, una bandeja o una pieza artesanal pueden compartir espacio con un recuerdo especial sin saturar el mobiliario.
La clave está en distribuirlos con mayor intención y evitar que cada superficie termine cubierta.
El cambio refleja una concepción del hogar en la que elegancia y calidez no tienen por qué estar enfrentadas: los recuerdos permanecen presentes, pero integrados de una manera más ordenada y visualmente equilibrada.