PREOCUPACIÓN
Posible estafa (San Carlos): comercio denuncia una maniobra con el nombre de una empresa de seguridad.
Una pareja afirmó que dos personas ofrecieron instalar un sistema de seguridad, presentaron documentación pese al rechazo inicial y solicitaron luego un código enviado por correo electrónico. El canal oficial de la compañía indicó que los nombres consultados no correspondían a personal reconocido.
Responsables de un comercio ubicado en calle Treinta y Tres, entre Soler y Curbelo, en la ciudad de San Carlos, denunciaron ante Cadena del Mar una presunta maniobra desarrollada por dos personas que se habrían presentado como representantes de la empresa de seguridad ADT.
La situación comenzó cuando una mujer llegó al establecimiento sin uniforme ni una acreditación visible. Según el relato, ofreció instalar una alarma y continuó promoviendo la contratación pese a que los responsables del negocio descartaron inicialmente la propuesta.
“Nos ofreció colocar el sistema, pero desde el primer momento le explicamos que no estábamos interesados. Insistió varias veces y llegó a decirnos que ella misma pagaría los US$ 12 correspondientes a la instalación”, relató la denunciante.
UNA SEGUNDA VISITA CON DOCUMENTACIÓN
La mujer regresó al día siguiente acompañada por un hombre, en momentos en que una de las responsables del local no se encontraba presente. De acuerdo con el testimonio, ambos llevaron documentación preparada para concretar la adhesión.
“Volvieron con los contratos prácticamente armados y convencieron a mi pareja de firmar un documento que le enviaron por correo electrónico. Cuando llegué y me contó lo ocurrido, me pareció extraño porque nosotros ya habíamos rechazado el servicio”, explicó.
La comerciante sostuvo que la insistencia y el ofrecimiento de cubrir personalmente el costo despertaron sus sospechas.
“Ningún vendedor debería perder dinero para lograr una contratación. Cuando nos dijeron que la instalación estaba paga por ellos, entendimos que había algo que no cerraba”, manifestó.
LA CONSULTA CON EL CANAL OFICIAL
Ante las dudas, la pareja se comunicó con una cuenta verificada identificada como ADT Uruguay - Comercial y proporcionó los nombres utilizados por quienes habían visitado el negocio.
“Desde el canal oficial nos dijeron que no tenían trabajadores registrados con esos nombres y que la información sería enviada a la gerencia para que evaluara las acciones correspondientes”, aseguró la denunciante.
En las capturas aportadas a Cadena del Mar, la compañía también informó que, al no haberse coordinado la instalación, el sistema no quedaría activado y no se generaría un abono mensual. Además, recomendó confirmar siempre la identidad de los vendedores mediante los números publicados en sus canales oficiales.
UN DEPÓSITO DE USD 12,20
La documentación recibida incluye un comprobante de Abitab correspondiente a un depósito de USD 12,20, realizado el martes 28 de julio de 2026, a las 11:09 horas, con destino a una cuenta de Itaú. Los datos personales y bancarios fueron ocultados antes de compartir la imagen.
“La mujer volvió y nos mostró el comprobante para demostrar que ya había pagado la instalación. Le reiteramos que no queríamos el servicio y le pedimos que gestionara directamente la devolución del dinero”, expresó la comerciante.
Según afirmó, la supuesta representante sostuvo que el importe sería reintegrado a la pareja, pese a que ninguno de los responsables del local había realizado el depósito.
“Le explicamos que el dinero debía devolverse a quien había efectuado la operación. Nosotros no habíamos pagado nada y, por lo tanto, no correspondía que la devolución llegara a nuestra cuenta”, agregó.
EL PEDIDO DE UN CÓDIGO
El episodio continuó mediante una llamada telefónica en la que, según la denuncia, se solicitó un código que llegaría al correo electrónico para cancelar la operación y recuperar los USD 12,20.
“Me llamó y me exigió que le comunicara un código que supuestamente iba a recibir por correo. Me negué porque ese depósito no había sido realizado por nosotros y no existía ningún motivo para compartir información personal”, señaló.
La responsable del comercio aseguró que conservó videos, grabaciones, mensajes y fotografías vinculadas con el caso. También decidió difundir la situación para advertir a otros comerciantes y residentes de San Carlos.
“Queremos que la gente tenga cuidado, que no entregue códigos, datos bancarios ni contraseñas, y que antes de firmar cualquier documento confirme directamente con la empresa si la persona realmente trabaja para ella”, concluyó.
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