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Marcelo Pagani (COPAY): “La afectación se va a dar sobre todo a nivel de los pasajeros”.

La cooperativa planteó reparos ante la decisión de concentrar en Maldonado los servicios interdepartamentales que actualmente continúan hasta Punta del Este. Entre las principales inquietudes aparecen los transbordos, el manejo del equipaje, la capacidad operativa de la terminal y las eventuales consecuencias laborales.

Marcelo Pagani, Secretario de COPAY, se refirió a la modificación prevista para la próxima temporada, cuando los ómnibus interdepartamentales dejarán de ingresar a Punta del Este y los viajeros con destino a la península deberán completar el trayecto desde Maldonado mediante unidades de menor porte.

En declaraciones a colegas del diario El Telégrafo de Paysandú, el representante de la empresa sostuvo que hasta el momento no habían recibido una comunicación formal con los detalles de la instrumentación y señaló que buena parte de la información conocida surgió públicamente.

“La afectación puntual se va a dar sobre todo a nivel de los pasajeros”, afirmó Pagani.

Uno de los puntos que COPAY observa con mayor atención es la transición entre un servicio y otro.

Quienes viajen hacia Punta del Este deberán descender en Maldonado, retirar sus pertenencias y aguardar el vehículo que complete el recorrido, una operativa que puede adquirir mayor complejidad durante las jornadas de alta demanda.

Según explicó el dirigente, en condiciones normales el tiempo de espera podría rondar entre 10 y 15 minutos.

Sin embargo, la preocupación aumenta ante la posibilidad de que coincidan varias frecuencias y la cantidad de transfers disponibles resulte insuficiente para absorber el flujo de personas.

TRANSBORDOS Y CAPACIDAD OPERATIVA

Pagani también puso el foco en la infraestructura de la Terminal de Maldonado y en su capacidad para concentrar durante el verano un volumen superior de coches, empresas y usuarios.

La observación no se limita únicamente a los andenes.

COPAY entiende que deberán contemplarse espacios para maniobras, permanencia de las unidades, circulación interna, retiro de equipaje y coordinación de las conexiones hacia la península.

Otro aspecto señalado refiere a quienes, ante eventuales demoras, opten por continuar el viaje en taxi, vehículos de aplicaciones u otros medios.

La cooperativa entiende que esos gastos extraordinarios no forman parte de la estructura tarifaria actual de las compañías y plantea interrogantes sobre quién debería asumirlos.

POSIBLE REPERCUSIÓN EN LOS PUESTOS DE TRABAJO

El cambio también abre una discusión interna para aquellas empresas que mantienen agencias y estructuras propias en Punta del Este.

En el caso de COPAY, la compañía tiene presencia tanto en Maldonado como en la península.

Pagani advirtió que, si parte de esa operativa deja de ser necesaria, podrían producirse ajustes en contratos y puestos vinculados al funcionamiento actual.

Su planteo apunta a que cualquier reorganización contemple no solamente la movilidad de quienes utilizan el servicio, sino también las consecuencias para las empresas y sus trabajadores.

Pese a los cuestionamientos, el Secretario de COPAY no descartó que pueda analizarse una concentración futura de los servicios en un único punto.