RECLAMO VECINAL

Centro de Maldonado (terreno privado): vecinos afectados por “aguas servidas y materiales acumulados” apelan a las autoridades.

El predio, con frente por calle Rafael Pérez del Puerto y vinculado a una vivienda sobre calle 25 de Mayo, presenta una zanja, un pozo próximo a un muro lindero, efluentes y diversos objetos, según reportan residentes de la zona. Aseguran que las gestiones ante dependencias gubernamentales se remontan a cerca de dos años.

Las condiciones de un terreno privado ubicado sobre calle Rafael Pérez del Puerto generan creciente preocupación entre habitantes del centro fernandino, quienes sostienen que lo que ocurre dentro del padrón repercute directamente sobre quienes residen en las propiedades contiguas.

Periodistas de Cadena del Mar (106.5 F.M.) accedieron a fotografías y videos del lugar, además de documentación relacionada con gestiones realizadas ante la Intendencia Departamental de Maldonado.

En el sector posterior se observa una importante cantidad de objetos y materiales, junto con una zanja con presencia de agua.

Los vecinos también señalan la existencia de un "pozo profundo a escasa distancia del muro" que separa el terreno de los inmuebles linderos.

Vehículos y restos de rodados, neumáticos fuera de uso, paneles térmicos, nylon, fundas, elementos de embalaje y otros materiales integran el panorama registrado.

Los residentes califican parte del líquido acumulado como “aguas servidas” y reportan olores intensos y desagradables que, según aseguran, alcanzan sus viviendas.

El caso encuentra, además, un marco específico en la normativa departamental.

El Digesto de Maldonado establece que los predios baldíos y las construcciones de cualquier tipo deben conservarse en condiciones higiénicas adecuadas, evitando factores perjudiciales para la salud pública, la seguridad y el ambiente.

Asimismo, contempla disposiciones destinadas a mantener espacios públicos y privados libres de neumáticos y otros objetos capaces de retener agua, como medida preventiva frente al desarrollo de larvas del mosquito “Aedes aegypti”.

La reglamentación también establece restricciones para el depósito de neumáticos al aire libre cuando estos puedan favorecer la retención de agua.

La determinación de un eventual incumplimiento en el caso concreto corresponde a las autoridades competentes.

El planteo vecinal, entretanto, acumula antecedentes.

Uno de los residentes sostiene que viene realizando gestiones ante dependencias de la administración departamental, entre ellas la Dirección de Higiene, desde hace aproximadamente dos años.

Documentación a la que accedió nuestros medio de comunicación, acredita la existencia de actuaciones vinculadas al lugar.

Entre las constancias figura una notificación del Departamento de Gestión Ambiental de la Intendencia Departamental de Maldonado, fechada el 20 de agosto de 2026, además de comprobantes correspondientes a solicitudes efectuadas ante la Comuna.

Pese a esas intervenciones, quienes habitan en los padrones linderos aseguran que "las condiciones persisten y que hasta el momento no se ha alcanzado una solución definitiva".

La situación adquiere especial relevancia después de las lluvias.

De acuerdo con los testimonios recabados, el desnivel existente "provoca que el agua se concentre en el sector donde se encuentran la zanja y el pozo para luego desplazarse" hacia las propiedades contiguas.

Quienes viven en el entorno afirman que, en determinadas oportunidades, "ese escurrimiento alcanza los fondos" e incluso "ingresa dentro" de sus viviendas.

A ello se añaden los olores nauseabundos que, según manifiestan, se desprenden del lugar y resultan perceptibles desde otros inmuebles cercanos.

La llegada de temperaturas más elevadas incorpora otro motivo de inquietud.

La presencia de neumáticos, recipientes y diferentes objetos capaces de retener agua despierta preocupación ante la posibilidad de que se generen sitios propicios para la reproducción de mosquitos.

El planteo está particularmente relacionado con el “Aedes aegypti”, transmisor del dengue y otras enfermedades.

Las familias afectadas pretenden que el predio vuelva a ser inspeccionado y que las autoridades determinen, desde el punto de vista técnico y sanitario, las medidas que corresponda adoptar frente a las condiciones reportadas y sus posibles consecuencias sobre el entorno inmediato.

Para quienes residen en las inmediaciones, el problema trascendió el estado de conservación de una propiedad privada.

Sostienen que las circunstancias descriptas inciden directamente en su vida cotidiana y, después de cerca de dos años de gestiones, apelan a una nueva intervención de las autoridades que permita alcanzar una respuesta concreta y definitiva.