desde adentro
Familiar de un privado de libertad: "Cometieron un delito y tienen que pagarlo como corresponde, pero no así. Yo no tuve un hijo pensando que iba a ser delincuente”
Un colectivo de allegados denunció en "La Mañana en Cadena" un brutal procedimiento de control ejecutado por dependencias externas en una unidad penitenciaria el pasado viernes 3 de julio. Las familias aseguraron que los internos sufrieron tratos degradantes y destrozos materiales en las celdas, por lo que dieron intervención a las autoridades competentes.
Un grupo de allegados de personas privadas de libertad denunció públicamente un violento operativo de control ejecutado por efectivos de la Guardia Republicana en la cárcel de "Las Rosas".
De acuerdo con las declaraciones de los damnificados, "el procedimiento externo incluyó agresiones físicas directas contra los internos varones que fueron obligados a salir de sus celdas en ropa interior".
Durante el traslado hacia el patio del recinto, diversos funcionarios policiales "les habrían propinado golpizas, las que continuaron incluso cuando los hombres se encontraban caídos e indefensos en el suelo".
"Estas acciones provocaron hematomas severos y visibles en el rostro, las extremidades y la columna de los reclusos, los cuales fueron constatados por sus familias durante las visitas del fin de semana", según relato una integrante del colectivo a Cadena del Mar.
Las denunciantes destacaron el caso de una joven con "severos problemas de salud mental trasladada desde el Hospital Vilardebó, quien requiere asistencia diaria y fue expuesta al exterior cubierta únicamente con una toalla".
Además de los maltratos físicos, los efectivos actuantes habrían provocado la "destrucción generalizada de electrodomésticos, vestimenta, fotografías y de la propia comida que proveen los hogares de forma particular".
Las agresiones y la pérdida de pertenencias afectaron de forma directa la economía de las familias, que deben asumir el sustento diario ante las graves deficiencias del sistema en alimentación y salud mental.
En ese sentido, una madre expuso el estigma que padecen y la dolorosa realidad que enfrentan: "Yo soy mamá de una PPL y yo te puedo decir que yo no tuve un hijo pensando que iba a ser delincuente y que iba a estar privado de libertad".
La mujer también remarcó el esfuerzo brindado en el hogar al expresar: "Yo le di valores, lo mandé a estudiar, le di cariño, dentro de mis posibilidades le di todo lo que necesitaba".
Finalmente, la madre reflexionó sobre el doloroso desenlace de la situación y concluyó: "Yo no pensé que mi hijo iba a ser un delincuente".
A raíz de los golpes y humillaciones, la organización civil ya formalizó las denuncias pertinentes ante las autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
Asimismo, el hecho fue puesto en conocimiento de la oficina del Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario con el objetivo de iniciar una investigación exhaustiva que determine las responsabilidades de este accionar.