GESTIÓN E INVERSIÓN

Ex Asentamiento Kennedy: disponible en venta por 29 millones de dólares base.

La Intendencia Departamental de Maldonado dispuso la enajenación del lote donde durante más de seis décadas funcionó uno de los asentamientos más emblemáticos de Uruguay. El proceso será gestionado por República AFISA y las expresiones de interés podrán presentarse hasta el jueves 16 de abril a las 12.00 horas.

El terreno que durante más de 60 años ocupó el asentamiento Kennedy, en Punta del Este, ingresó formalmente al proceso de venta tras completarse el realojo de las familias que residían en el lugar.

El llamado comprende principalmente el padrón número 11.603, situado frente a las avenidas Aparicio Saravia, Isabel de Castilla y San Pablo, con una superficie total de unos 355.635 metros cuadrados.

Para este predio se estableció un precio base de USD 29.170.000 dólares.

La convocatoria incluye además la comercialización de un terreno contiguo, identificado como padrón número 11.726, también ubicado en Punta del Este, con una extensión de 59.124 metros cuadrados.

El proceso será administrado por República AFISA, organismo ante el cual los interesados deberán presentar sus expresiones de interés en sobre cerrado, dirigidas a la Gerencia de Negocios, en las oficinas de la institución.

El plazo límite para la presentación de ofertas será hasta las 12.00 horas del jueves 16 de abril, tras lo cual se realizará la apertura de sobres en acto público ante Escribano Público, garantizando transparencia en el procedimiento.

Toda la información técnica, condiciones de la convocatoria y documentación correspondiente podrá consultarse a través del sitio web oficial de República AFISA.

La Intendencia de Maldonado prevé que la venta de estos padrones permita reducir el monto del financiamiento destinado al plan de realojo del asentamiento, iniciativa que fue oportunamente aprobada por la Junta Departamental.

La enajenación de estos terrenos representa, además, el cierre de un capítulo significativo en la historia urbana del departamento. Durante décadas, numerosas familias habitaron ese lugar en condiciones precarias; actualmente residen en un nuevo barrio con infraestructura, servicios y equipamientos, mientras la administración departamental continúa desarrollando espacios públicos e integración social para consolidar el proceso de realojo.