Acceso a la EDUCACIÓN

"El trámite vale más que la persona": Una joven de 18 años denuncia que el CERP del Este le impide estudiar por un retraso de dos días.

Selene Rodríguez, quien terminó el liceo el año pasado y aspira a cursar el profesorado de Filosofía en el Centro Regional de Profesores (CERP) del Este, relató este jueves 26 de febrero en "La Mañana en Cadena" la frustrante barrera administrativa que amenaza con hacerle perder un año de formación. Pese a tener la documentación y la voluntad, un error técnico en la preinscripción web y una diferencia de 48 horas en el plazo presencial le cerraron las puertas de la educación pública.

La rigidez de los sistemas de inscripción actuales en la educación, pueden generar situaciones como la que vive una joven estudiante de Maldonado, que no pudo obtener un cupo en el profesorado de filosofía.

Según explicó a Cadena del Mar, Selene Rodríguez, el proceso requiere una preinscripción digital obligatoria antes de la instancia presencial.

Por falta de información clara sobre la obligatoriedad del paso web y demoras en la obtención de su credencial cívica, la chica no pudo finalizar el formulario online a tiempo. Al presentarse físicamente en el instituto dos días después del cierre, la respuesta fue tajante: "No vas a poder estudiar, el plazo ya cerró".

Siento que cuando una institución pública cierra la puerta por una diferencia mínima de tiempo, el mensaje es que el trámite vale más que la persona”, expresó Selene. La joven cuestionó que se reduzca el acceso a la educación a un formalismo técnico, ignorando la vocación y el esfuerzo de quienes buscan construir su proyecto de vida.

Lo más llamativo del caso es la disparidad de criterios dentro del sistema educativo. La afectada realizó consultas en Bedelía de Montevideo, donde le informaron que su usuario figura en el sistema y que existiría la posibilidad de habilitar su inscripción si el CERP del Este demuestra "buena voluntad". Sin embargo, desde la institución local le sugirieron "estudiar otra cosa", una respuesta que la joven rechaza por su firme vocación docente.

Mi pareja estudia Medicina en la Universidad de la República y, ante una situación similar, la facultad pública le permitió inscribirse fuera de fecha para no perder el año. ¿Por qué en el CERP no se puede aplicar el mismo criterio de excepción?”, se preguntó la estudiante.

Lejos de rendirse, Selene Rodríguez aseguró que piensa asistir a las clases como oyente mientras intenta revertir la decisión: "Para alguien de 18 años que recién sale del liceo, perder un año no es una solución neutra; marca una gran diferencia", señaló.

El caso ha generado debate sobre la necesidad de que el sistema de Formación en Educación contemple márgenes de flexibilidad para situaciones concretas, evitando que la burocracia digital se convierta en un mecanismo de exclusión para los nuevos estudiantes.