TRANSPORTISTAS

Álvaro Gugliotta (UTTU): “La única luz al final del túnel es la temporada de cruceros”.

El Presidente de la Unión de Transportistas Turísticos del Uruguay advirtió sobre la delicada realidad que atraviesan las empresas vinculadas a la operativa portuaria. Menor actividad, cancelaciones, costos elevados y compromisos financieros golpearon al sector, que deposita sus expectativas en un mayor movimiento de embarcaciones en Punta del Este.

La próxima temporada de cruceros aparece como una instancia decisiva para buena parte de las empresas de transporte turístico de Maldonado, luego de un invierno complejo y de un período anterior que, según Álvaro Gugliotta, dejó una reducción cercana al 20 % en la actividad.

Durante una entrevista con Cadena del Mar, el Presidente de la Unión de Transportistas Turísticos del Uruguay (UTTU) explicó que la llegada de grandes embarcaciones representa uno de los principales motores de trabajo para vehículos, choferes y pequeñas empresas vinculadas con los traslados de pasajeros que desembarcan en Punta del Este.

Su evaluación de la temporada 2025-2026 fue particularmente crítica para Maldonado. De las 38 escalas consideradas, sostuvo que apenas 8 generaron un volumen de trabajo relevante para los transportistas, principalmente aquellas correspondientes a cruceros de gran porte.

Varias operaciones se perdieron debido a condiciones meteorológicas adversas, mientras otras embarcaciones arribaron con una cantidad reducida de pasajeros y un perfil turístico más exclusivo, escenario que limitó considerablemente la contratación de excursiones y traslados.

“Los compañeros prácticamente no podían trabajar”, resumió Gugliotta al describir las consecuencias que esa dinámica tuvo sobre las empresas locales.

UN MERCADO REGIONAL QUE PERDIÓ COMPETITIVIDAD

Para el dirigente, la disminución de escalas no responde exclusivamente a Uruguay, sino a una problemática que alcanza al circuito de cruceros del Cono Sur.

Gugliotta planteó que los costos regionales comenzaron a competir directamente con destinos internacionales capaces de ofrecer otras experiencias a valores similares.

“Asia, Australia, Barcelona y Dubái salen casi lo mismo que estar en Montevideo”, afirmó, al advertir que las compañías navieras comparan precios, servicios e infraestructura antes de definir sus itinerarios.

A su entender, revertir esa tendencia requiere coordinación entre los gobiernos de la región y una revisión de los costos asociados a las operaciones. En particular, mencionó la necesidad de trabajar con Argentina sobre las condiciones de la hidrovía y otros componentes que inciden sobre el precio final de cada escala.

Las decisiones, remarcó, deben tomarse con anticipación. Las compañías diseñan sus circuitos aproximadamente dos años antes y, si un destino deja de resultar competitivo, pueden trasladar rápidamente sus embarcaciones hacia otros mercados.

“Si no les das las herramientas para que trabajen y sea rentable, te van a cambiar el destino”, advirtió.

ENTRE 70 Y 80 UNIDADES DEPENDEN DE LA OPERATIVA

La incidencia económica de los cruceros adquiere una dimensión especial en Maldonado. De acuerdo con las estimaciones manejadas por Gugliotta, funcionan entre 30 y 40 empresas de transporte turístico, con aproximadamente 70 u 80 unidades que pueden quedar vinculadas directamente a la operativa portuaria.

Ese entramado enfrenta una característica particularmente exigente: la fuerte estacionalidad.

El Presidente de UTTU sostuvo que durante el invierno prácticamente desaparece buena parte de la demanda turística interna capaz de sostener esas unidades. Para algunas empresas, la reducción de ingresos se prolonga durante meses y obliga a atravesar el período de baja actividad con las reservas generadas durante el verano.

“Este invierno fue muy complicado para el sector”, reconoció. Según relató, algunas firmas incluso debieron cerrar ante la imposibilidad de mantener su estructura.

En ese escenario, las perspectivas de un mayor número de escalas de MSC en Punta del Este aparecen como una oportunidad para recomponer ingresos.

“La única esperanza que tenemos y la luz al final del túnel es esta temporada de cruceros”, afirmó.

DEUDAS, LEASING Y RENOVACIÓN DE FLOTA

La caída de la actividad convive, además, con obligaciones financieras difíciles de postergar. Gugliotta explicó que las exigencias del mercado obligan a mantener vehículos modernos, seguros y competitivos, una renovación que frecuentemente se realiza mediante sistemas de leasing.

Cuando disminuye el trabajo, las cuotas permanecen.

“Muchos compañeros estamos complicados con los leasing porque la demanda nos hace tener unidades nuevas”, describió.

La ecuación, según el dirigente, se vuelve especialmente pesada cuando a los compromisos financieros se agregan tributos y tasas que continúan vigentes independientemente del nivel de facturación.

Gugliotta fue particularmente crítico con esa carga y reclamó instrumentos que permitan aliviar a empresas que, en muchos casos, dependen de unos pocos meses de actividad intensa para sostenerse durante todo el año.

EXPECTATIVA POR UNA DEFINICIÓN EN LA JUNTA DEPARTAMENTAL

Uno de los principales reclamos de UTTU está actualmente vinculado con la normativa departamental que regula al transporte turístico.

Gugliotta recordó que la gremial viene solicitando desde hace aproximadamente un año y medio la eliminación de una tasa aplicada a las unidades y señaló que la modificación se encuentra ahora en consideración del Legislativo Deliberativo Departamental.

La fecha adquiere particular relevancia porque, según explicó, el cobro vuelve a ingresar en el calendario del sector durante octubre.

“Esperamos que los Ediles se pongan de acuerdo y se vote eso antes de octubre”, reclamó.

Para los transportistas turísticos, la definición llegará en un momento especialmente sensible.

Después de meses de baja actividad, compromisos financieros acumulados y una temporada anterior que estuvo lejos de las expectativas, el sector mira hacia el próximo movimiento de cruceros en Punta del Este como una oportunidad para recuperar oxígeno financiero.