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Siniestro fatal (La Barra): la defensa de la familia apunta a una posible maniobra imprudente del auto que terminó con la vida de un joven de 20 años.
La investigación avanza bajo reserva, con aportes testimoniales y pericias pendientes, luego del choque entre una moto Zanella Sapucai 200 y un Citroën C3 en Ruta 10; el Dr. Sebastián Serrón Bon confirmó a Cadena del Mar su intervención como representante legal por allegados al motociclista fallecido, mientras Fiscalía procura determinar si el giro en U mencionado por testigos configura negligencia, impericia o violación reglamentaria.
La muerte de un motociclista de 20 años en Ruta 10, en la zona de La Barra, abrió una investigación penal que ahora tendrá también la intervención directa de la representación legal de la familia de la víctima.
El hecho ocurrió el miércoles 1° de julio frente al edificio Delamar, en las proximidades del Puente de La Barra, donde una moto Zanella Sapucai 200 y un automóvil Citroën C3 protagonizaron una colisión de desenlace fatal.
El caso volvió a evidenciar en nuestro departamento de Maldonado el alto nivel de tragedias viales; y por las características del punto donde se produjo el impacto, un tramo de alta circulación, con cruces, canteros centrales y maniobras que desde hace tiempo generan preocupación entre conductores y técnicos vinculados al tránsito.
En diálogo con Cadena del Mar, el Dr. Sebastián Serrón confirmó que fue designado como representante de particular confianza de la familia del motociclista fallecido, identificado por sus iniciales P.M.M.C. El joven trabajaba como delivery y perdió la vida en el lugar tras el impacto con el automóvil, conducido por una mujer de 58 años que resultó ilesa.
El abogado advirtió que el nivel de siniestralidad vial en Maldonado “ya es preocupante” y remarcó que detrás del expediente existe una familia atravesada por una pérdida irreparable.
El profesional indicó que el primer paso será acceder a la carpeta investigativa y ponerse a disposición de la Fiscalía para aportar elementos que contribuyan al esclarecimiento de lo ocurrido. “La idea es colaborar con la investigación penal que se está realizando”, expresó, al confirmar que cuentan con al menos dos testimonios de personas que habrían presenciado las circunstancias previas al choque.
La investigación está a cargo de la Fiscalía Letrada Departamental de Maldonado de 5° Turno, encabezada por el Dr. Jorge Vaz González, junto a las Dras. Ana Laura Barrios y Carina Fernández.
En la escena trabajó personal policial de la Seccional 12°, que asumió las primeras actuaciones y dispuso las medidas iniciales para preservar el área del siniestro.
De acuerdo con la información obtenida por nuestro compañero Marcelo Umpierrez, uno de los aspectos centrales será determinar si el automóvil realizó un giro en U en una zona habilitada físicamente por el cantero central, pero cuya maniobra deberá ser analizada desde el punto de vista reglamentario, técnico y penal.
Tras ese desplazamiento, la moto impactó contra la parte delantera del Citroën C3 y el motociclista cayó sobre el cordón central, falleciendo en el lugar.
Serrón evitó adelantar conclusiones, aunque marcó el eje que observará la defensa de la familia. “Por una primera evaluación, entendemos que puede haber existido una maniobra, al menos presuntamente imprudente, de la conductora del vehículo”, afirmó.
La frase, pronunciada con cautela, coloca el foco en una pregunta decisiva para la investigación: si la conducta previa al impacto se mantuvo dentro de los márgenes de prudencia exigidos por las normas de tránsito.
El abogado sostuvo que la visibilidad en la zona, al momento del hecho, era amplia, aunque aclaró que ese dato también deberá ser valorado técnicamente. “La visibilidad en Ruta 10 era muy buena; se veía todo. Pero hay que esperar lo que indiquen los informes de accidentología vial”, puntualizó.
En ese sentido, Serrón insistió en que el expediente recién transita sus primeras etapas y que cualquier hipótesis deberá ser contrastada con pericias, testimonios y análisis de Policía Científica. “Es muy prematuro hablar con certeza de cómo ocurrió el siniestro. Sabemos de la seriedad de las pericias que solicita la Fiscalía de turno, por eso queremos ser cautos”, expresó.
La eventual responsabilidad penal dependerá de si se comprueba una conducta negligente, imprudente, imperita o contraria a los reglamentos de tránsito. Serrón explicó que, si alguno de esos extremos queda acreditado y guarda relación directa con el fallecimiento, la investigación podría avanzar sobre la figura de homicidio culposo.
“En estos casos puede existir una responsabilidad penal y también una responsabilidad civil”, detalló. “En lo penal, si se prueba negligencia, imprudencia, impericia o violación de las reglas de tránsito, y si eso produce un fallecimiento, puede configurarse un homicidio culposo. No se trata de una intención de causar la muerte, sino de una conducta que pudo haber generado ese resultado fatal”, agregó.
El abogado remarcó, sin embargo, que esa posibilidad todavía debe ser confirmada o descartada por la investigación. “Hay que ser muy cautos porque estamos en los primeros momentos. No sabemos aún si realmente va a existir responsabilidad penal o si, por el contrario, la conducta será descartada”, sostuvo.
La defensa de la familia buscará ahora incorporar testimonios y seguir de cerca el avance de las pericias. Para Serrón, la prioridad es que la Fiscalía cuente con todos los elementos necesarios para reconstruir la mecánica del choque, establecer trayectorias, analizar velocidades, estudiar el punto exacto de impacto y determinar si la maniobra atribuida al automóvil tuvo relevancia penal.
“Nosotros vamos a colaborar permanentemente con Fiscalía para que se pueda determinar qué ocurrió y si hubo una conducta con trascendencia penal”, afirmó. Al mismo tiempo, subrayó el peso humano del caso: “Hay una familia desgastada, golpeada por la pérdida de un chico de 20 años que tenía un futuro por delante muy prometedor”.
El expediente quedará sujeto ahora al resultado de los informes técnicos y a la valoración fiscal de los testimonios.
De esa reconstrucción dependerá si la presunta imprudencia señalada por la defensa se transforma en una imputación penal o si la investigación descarta responsabilidad en la conducta de la automovilista.