NARCOTRÁFICO
"El Ricardito": hermano del "Betito" Suárez condenado nueve años de prisión.
La Justicia lo declaró responsable de delitos vinculados a la organización y financiación del tráfico de estupefacientes. La investigación concluyó que continuó dirigiendo la estructura criminal desde la cárcel mediante con un sistema de vigilancia sobre las bocas de venta.
La condena de Ricardo Cáceres Correa, conocido como "El Ricardito", vuelve a poner en evidencia el alcance de una de las estructuras delictivas con mayor presencia en los barrios Cerro y Cerro Norte de Montevideo.
Pese a encontrarse privado de libertad, las autoridades sostuvieron que nunca dejó de ejercer el mando sobre la operativa de la banda.
El Juez, Dr. Fernando Islas, lo condenó a nueve años y cuatro meses de penitenciaría como autor penalmente responsable de un delito de organización y financiación de actividades delictivas de narcotráfico, en reiteración real con un delito de violencia privada en calidad de coautor.
El nombre de Cáceres aparece desde hace años ligado al crimen organizado en la capital nacional.
Aunque inicialmente cobró notoriedad por su vínculo familiar con Luis "Betito" Suárez, con el paso del tiempo consolidó un liderazgo propio al frente del grupo conocido como "Los Ricarditos", una facción asociada a la estructura de Los Suárez.
Según la causa, la banda administraba bocas de venta de droga, ejercía extorsiones, protagonizaba hechos de violencia y utilizaba a jóvenes para fortalecer su dominio territorial.
Su trayectoria delictiva comenzó durante la adolescencia.
Antes de cumplir los 18 años acumulaba 19 anotaciones policiales, varias de ellas por rapiñas.
Posteriormente registró antecedentes por delitos relacionados con estupefacientes, soborno y porte de armas.
En el año 2017 fue condenado por posesión y comercialización de drogas.
Dos años después volvió a ser capturado en el Cerro tras incumplir una salida transitoria del Penal de Libertad.
En el 2021 recibió otra condena de nueve años de prisión por organización de actividades de narcotráfico, extorsión, violencia privada y lesiones personales.
Ya entonces la pesquisa señalaba que continuaba ejerciendo influencia sobre el negocio de la droga pese a permanecer recluido.
El liderazgo continuó tras las rejas.
Las actuaciones determinaron que "el Ricardito" Cáceres seguía impartiendo órdenes desde el establecimiento penitenciario mediante dispositivos electrónicos.
Desde allí dirigía la distribución de pasta base y cocaína, supervisaba los puntos de venta y mantenía contacto permanente con los distintos integrantes de la organización.
En una conversación incorporada al expediente, dirigida a una mujer que había sido amenazada, golpeada y obligada a comercializar droga, utilizó su propia notoriedad para intimidarla: "Soy el que sale en la tele".
Rol de su esposa y sistema de vigilancia.
La pesquisa también estableció que la esposa de "El Ricardito" actuaba como principal nexo entre el recluso y el resto de la red delictiva.
Además de transmitir las directivas, administraba parte de la recaudación obtenida mediante la comercialización de estupefacientes.
Por esa participación fue condenada a cuatro años y siete meses de penitenciaría por negociación de sustancias estupefacientes prohibidas y asociación para delinquir.
Asimismo, utilizaba un vehículo detectado en distintas tareas de vigilancia.
Aunque figuraba a nombre de un tercero, este declaró que quien realmente lo empleaba era la esposa de Cáceres.
El automóvil era utilizado para recorrer los puntos de venta, reunirse con los responsables de cada lugar y retirar el dinero obtenido por la organización.
Durante los allanamientos también fueron incautados teléfonos celulares con filmaciones, capturas de pantalla y videos que permitieron reconstruir el funcionamiento de la banda.
Ese material evidenció que las bocas de venta contaban con cámaras instaladas para observar de forma permanente los movimientos de consumidores, integrantes de la organización y efectivos policiales.
Toda esa información era supervisada en tiempo real desde dispositivos electrónicos, incluso mientras su líder permanecía recluido.
Imágenes: Canal 10 + Cadena del Mar