acusa "inflexibilidad"
Máxima tensión mundial: Trump ordena el bloqueo del Estrecho de Ormuz tras el fracaso de la cumbre nuclear con Irán.
Pese a que se mantendrá el alto el fuego alcanzado el pasado 8 de abril, la Casa Blanca endureció su postura al declarar "ilegal" el peaje que Irán cobra por el tránsito en la zona. Con el respaldo de una coalición internacional aún no especificada, Washington iniciará el desminado del estrecho y la interceptación de navíos en aguas internacionales, en un intento por asfixiar económicamente a Teherán y frenar sus ambiciones nucleares en este convulso abril de 2026.
El fracaso de la histórica cumbre de 20 horas en Pakistán ha derivado en una medida de fuerza sin precedentes que pone en jaque el suministro del 20% del petróleo mundial. La relevancia de este bloqueo radica en la negativa de Irán de ceder en el punto más crítico de la agenda: su capacidad nuclear.
Según el Presidente Donald Trump, aunque hubo avances en otros apartados del diálogo, la "inflexibilidad" de la delegación iraní sobre el enriquecimiento de uranio obligó a la administración republicana a pasar de la ofensiva militar —pausada por la tregua— a un cerco marítimo total. La orden incluye la destrucción de cualquier unidad iraní que abra fuego contra embarcaciones estadounidenses o civiles en la zona.
El escenario en el Estrecho de Ormuz se ha vuelto un tablero de ajedrez donde Estados Unidos busca recuperar el control absoluto de la navegación. El vicepresidente JD Vance y el enviado especial Jared Kushner abandonaron Islamabad confirmando que no existe un "compromiso firme" por parte de Teherán para renunciar a la bomba atómica a largo plazo.
En respuesta, la Armada de Estados Unidos no solo bloqueará el ingreso y salida de buques, sino que comenzará tareas de limpieza de minas colocadas por Irán durante el conflicto iniciado en febrero, buscando restablecer una ruta comercial que el gobierno de norteamericano considera bajo extorsión financiera por parte de la república islámica.
Este nuevo capítulo de la crisis internacional impacta directamente en las proyecciones económicas globales para el segundo trimestre de 2026. Mientras Pakistán intenta mantener abierta una rendija diplomática para futuras conversaciones, el despliegue de la flota estadounidense marca un punto de no retorno en la presión máxima sobre el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y su cúpula de poder.
La comunidad internacional observa con cautela si esta maniobra logrará forzar un acuerdo definitivo o si, por el contrario, provocará un desabastecimiento energético que afecte los precios del crudo en todas las regiones, incluyendo el cono sur.