DESCUBRIENDO

Hito espacial: La tripulación del Artemis II observó la cara oculta de la Luna.

El comandante Reid Wiseman y el piloto Victor Glover describieron la experiencia como "indescriptible" y "espectacular", destacando el avistamiento de cráteres con tonalidades brillantes y un eclipse solar total desde una perspectiva única. Durante la maniobra crítica detrás de la Luna, la cápsula perdió contacto con la NASA durante 40 minutos, tal como estaba previsto, antes de emerger para iniciar su fase final de amerizaje en el océano Pacífico, programada para este viernes 10 de abril.

El regreso de la humanidad al entorno lunar en este 2026 ha dejado testimonios que desafían la capacidad de procesamiento visual de los propios protagonistas.

La tripulación del Artemis II se convirtió el pasado lunes en la primera en observar directamente la cara oculta de la Luna desde el fin del programa Apolo, capturando datos científicos de alto valor sobre la geología del hemisferio que permanece oculto desde la perspectiva terrestre.

La relevancia de esta observación directa, apoyada por un despliegue de 32 cámaras a bordo de la cápsula Orión, permitió identificar cráteres de reciente formación que se perciben como manchas de colores marrones y azules, un fenómeno que las sondas robóticas previas no habían logrado transmitir con tal nivel de detalle cromático.

Durante la transmisión de regreso, los astronautas compartieron detalles sobre el eclipse solar total observado desde la órbita, donde la corona solar creó un halo brillante alrededor del disco lunar, contrastando con la "intensidad asombrosa" con la que brilla la Tierra en la profundidad del espacio.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se comunicó con la nave para felicitar a los expedicionarios, quienes recalcaron que lo captado por sus ventanas supera cualquier registro histórico previo, incluyendo detalles sobre la línea divisoria del satélite que se percibe como un borde dentado y agresivo debido a la accidentada topografía lunar.

El amerizaje fue el pasado viernes en aguas del Océano Pacífico, donde equipos de recuperación de la Marina estadounidense ya se encuentran posicionados.

Este éxito rotundo del Artemis II no solo valida la tecnología de la nave Orión, sino que pavimenta el camino para el próximo gran objetivo del programa: el descenso de la primera mujer y el próximo hombre sobre la superficie lunar en las misiones subsiguientes.