CONFLICTO
Guerra al narcotráfico: nuevo ataque militar de Estados Unidos dejó tres muertos en aguas del océano Pacífico.
El operativo fue ejecutado por el Comando Sur contra una embarcación calificada por las autoridades norteamericanas como una supuesta narcolancha involucrada en el tráfico de estupefacientes. La ofensiva aérea forma parte de una agresiva campaña bélica implementada por la administración de Washington en la región, la cual viene cosechando fuertes denuncias por parte de diversos organismos internacionales de derechos humanos debido a la falta de pruebas concluyentes sobre los cargamentos y la letalidad de los procedimientos directos.
Una serie de intervenciones armadas desplegadas por el ejército norteamericano en rutas marítimas de América Latina volvió a encender las alarmas internacionales.
El trágico suceso se registró en aguas internacionales del Pacífico oriental durante la jornada de ayer jueves 18 de junio.
La agresión militar provocó el fallecimiento de tres hombres que viajaban a bordo de un bote de pequeño porte.
El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) asumió la responsabilidad del ataque mediante una publicación oficial en redes sociales.
Los reportes de inteligencia militar justificaron la acción afirmando que el objetivo operaba en rutas logísticas del narcotráfico.
Las autoridades de la fuerza armada calificaron formalmente a los tripulantes fallecidos con el rótulo de "narcoterroristas".
La institución difundió un registro audiovisual en blanco y negro que expone el instante exacto de la explosión de la embarcación.
Este hecho se suma a otro procedimiento similar acontecido el pasado martes, donde otro ciudadano perdió la vida.
Las acciones bélicas se enmarcan en la denominada campaña Lanza del Sur, implementada desde septiembre de 2025.
Un relevamiento independiente de datos de la agencia AFP constató que la iniciativa militar ya acumula más de 200 víctimas mortales.
La administración del presidente Donald Trump no ha proporcionado evidencias públicas que ratifiquen la presencia de drogas en los navíos destruidos.
Expertos y activistas comunitarios advierten que estas intervenciones encubren una política sistemática de ejecuciones extrajudiciales.