TEMPORADA 2026

Armados y a Caballo: sorprendió la insólita persecución policial que derivó en una feliz sorpresa.

Una modalidad delictiva fuera de lo común mantuvo en alerta a vecinos del conurbano bonaerense y derivó en un operativo policial que dejó imágenes tan impactantes como preocupantes.

Durante varias semanas, habitantes de la localidad de Bernal (Provincia de Buenos Aires), convivieron con una escena tan inesperada como peligrosa: dos adolescentes robaban a peatones mientras se desplazaban a caballo por la vía pública.

Las reiteradas denuncias llevaron a que la Policía organizara un operativo especial para dar con los responsables.

El procedimiento culminó con una persecución poco habitual, en la que los jóvenes intentaron escapar montados en los animales mientras eran seguidos por móviles policiales.

Parte de la secuencia quedó registrada por vecinos que filmaron con sus teléfonos celulares.

En las imágenes se observa cómo un efectivo policial, desde la ventanilla de un patrullero, logra sujetar a uno de los adolescentes, provocando la caída tanto del sospechoso como del equino.

La maniobra permitió la detención, aunque no estuvo exenta de riesgos.

Uno de los policías resultó lesionado y sufrió una fractura, por lo que debió recibir asistencia médica, según informaron medios locales.

Durante el operativo se constató además que los caballos también habían sido robados y presentaban un delicado estado de salud, con signos evidentes de maltrato y desnutrición.

El caso quedó bajo la órbita Penal Juvenil, que evalúa las medidas a adoptar en relación con los menores involucrados.

En paralelo, los animales fueron puestos a resguardo y trasladados a la organización "Caballos de Quilmes", dedicada a la recuperación de equinos víctimas de abandono.

Desde la entidad difundieron un comunicado en el que brindaron detalles alarmantes sobre lo ocurrido.

Los menores utilizaban armas blancas para robar y, al ver a la policía, golpearon a la yegua para que corriera más rápido. No les importó el estado del animal ni lo que pudiera pasar”, señalaron.

También se informó que la yegua perseguida tenía un potrillo de apenas siete meses, que corría detrás sin poder alcanzarla debido a su estado de debilidad.

Los cuatro caballos de ambos operativos fueron secuestrados y están siendo atendidos por veterinarios. La yegua que cayó se encuentra estable y, tras realizar ecografías, detectamos que está preñada; su cría también está en buen estado”, indicaron.

El episodio generó fuerte impacto en la comunidad y reavivó el debate sobre delito juvenil, violencia urbana y maltrato animal, en una historia tan insólita como alarmante.