TEMPORADA 2026

Punta del Este (Capitán Miranda): reconocimiento con distinción a los “Embajadores del Sol”.

La segunda edición del encuentro impulsado por Agó Páez Vilaró reunió a autoridades, invitados y tripulantes en el puerto esteño. Hubo travesía simbólica, presentación de un libro ilustrado y donaciones para el próximo viaje de instrucción.

Una jornada cargada de simbolismo marítimo y cultural tuvo como epicentro el puerto de Punta del Este, donde el buque escuela Capitán Miranda fue reconocido en el marco de una celebración que combinó tradición naval, arte y compromiso institucional.

La actividad, encabezada por la artista Agó Páez Vilaró, incluyó una navegación hasta Punta Ballena y el reconocimiento a los denominados “Embajadores del Sol”.

El ROU 20, definido como “Embajador Itinerante ” de la Armada Nacional del Uruguay, fue protagonista de la segunda edición de estos festejos que buscan fortalecer su vínculo con la comunidad y respaldar su misión formativa.

Durante la travesía se presentó un libro ilustrado dedicado al histórico velero, escrito por Zunilda Borsani e ilustrado por Páez Vilaró, pensado para niños y adolescentes.

La obra será distribuida por la embarcación en los distintos puertos del mundo que visite en sus próximas singladuras.

En el marco del encuentro, también se concretó la entrega de donaciones destinadas a colaborar con el próximo viaje de instrucción del buque, que actualmente atraviesa tareas de mantenimiento luego de completar su 35° periplo formativo.

La instancia reunió a autoridades, invitados especiales y colaboradores, en un gesto de respaldo a la misión diplomática y educativa que el velero cumple en representación del país.

Agó Páez destacó el lazo histórico de su familia con la embarcación y evocó que su padre, el artista Carlos Páez Vilaró, intervino artísticamente sus velas años atrás.

“Hoy vamos a tener personas muy especiales que vamos a nombrar Embajadores del Sol de Punta del Este”, expresó al anunciar la distinción otorgada durante la ceremonia.

Construido en el año 1930 en el puerto español de Cádiz, el Capitán Miranda —nombre que homenajea al Capitán de Navío Francisco Prudencio Miranda, historiador, hidrógrafo e investigador de temas marítimos— fue concebido originalmente como buque hidrográfico, función que desempeñó hasta 1977.

A partir de entonces, la nave de 55 metros de eslora, ocho metros de manga, 3,40 de calado y propulsión diésel y a vela, fue reconvertida en velero escuela, convirtiéndose en uno de los símbolos flotantes más representativos de la Armada Nacional y en un auténtico Embajador de nuestro Uruguay en el mundo.