Asalto nocturno
Wanda Nara (Milán): mostró cómo los intrusos ingresan a su hogar.
La empresaria difundió las grabaciones del hecho ocurrido mientras sus cinco hijos miraban la final del Mundial y denunció que el futbolista se niega a firmar la documentación necesaria para que las niñas puedan volver a la Argentina.
Wanda Nara exhibió las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de su residencia en Milán, donde cuatro delincuentes ingresaron mientras sus hijos permanecían dentro de la propiedad.
La publicación no solo reveló la tensión vivida durante el episodio, sino que abrió un nuevo capítulo en su enfrentamiento con Mauro Icardi.
El robo se produjo mientras los menores observaban la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, sin advertir que los intrusos recorrían distintas habitaciones.
En la vivienda también estaba Nora Colosimo, madre de la empresaria, quien posteriormente presentó la denuncia ante las autoridades italianas.
En uno de los registros difundidos puede verse a los asaltantes desplazándose por el interior del inmueble.
Wanda precisó que eran las 22:34 horas en Italia y remarcó que sus hijos continuaban mirando el partido, completamente ajenos a la presencia de los desconocidos.
La conductora sostuvo que los delincuentes sustrajeron documentos y pasaportes, una situación que dejó a sus hijas sin posibilidades de abandonar Italia.
A partir de allí, dirigió sus cuestionamientos hacia Icardi, a quien acusó de negarse a brindar la firma requerida para tramitar la nueva documentación.
Ana Rosenfeld, abogada de Nara, señaló que debió recurrir ante un Juez de feria para solicitar que el futbolista fuera intimado a colaborar.
También indicó que la Policía científica italiana mantiene abierta una investigación y analiza cómo los responsables llegaron directamente hasta el sector donde se encontraban las pertenencias personales.
Aunque todos los integrantes de la familia resultaron ilesos, Wanda reconoció que el temor persiste y anunció que contarán con custodia durante un tiempo.
La difusión del video terminó así enlazando dos conflictos: el avance de una investigación por el robo y una disputa familiar que volvió a quedar expuesta públicamente.