POLÉMICA
Eugenia “China” Suárez (irónica): “Estoy buenísima, cada vez mejor”.
La actriz recibió comentarios negativos sobre su cuerpo después de compartir imágenes en bikini y decidió responder públicamente. Defendió su apariencia natural, habló de aquellos rasgos que algunos usuarios cuestionaron y dejó claro que continuará mostrándose como quiera en sus redes sociales.
Eugenia “China” Suárez convirtió las críticas recibidas por una serie de fotografías en bikini en un contundente descargo.
La actriz había aprovechado una jornada de calor para disfrutar de la pileta junto a sus hijos y publicó algunas postales personales, hasta que los mensajes sobre su físico comenzaron a multiplicarse.
Uno de los comentarios apuntó directamente contra la forma de su cuerpo.
Lejos de ignorarlo, Suárez recogió las observaciones y respondió primero por escrito, con ironía y sin intención de moderar el tono.
“Chicas, estoy buenísima, cada vez mejor, ni lo intenten”, escribió, antes de anticipar que seguirá compartiendo este tipo de contenido.
La actriz incluso advirtió que las fotografías estivales recién comienzan y dirigió su mensaje especialmente hacia quienes utilizan sus publicaciones para cuestionar su aspecto.
“ME ENCANTA SER NATURAL”
La reacción no quedó limitada a una historia.
Más tarde apareció en video y enumeró algunos de los rasgos físicos que le habían señalado, entre ellos dos granos y un diente que quedó desalineado después de haber utilizado ortodoncia.
Suárez explicó que no pretende corregirlo mediante fundas o carillas porque prefiere conservar su dentadura tal como está.
“Me encanta ser natural”, sostuvo al justificar esa decisión.
También respondió a quienes cuestionaron su cintura y retomó la crítica para transformarla en otra frase de tono desafiante: “Soy cuadrada, no tengo cintura, pero estoy buenísima igual”.
Su mensaje terminó apuntando menos hacia los rasgos físicos que hacia el comportamiento de quienes dedican tiempo a cuestionarlos.
La actriz les recomendó ocuparse de sí mismos y buscar su propia felicidad, cerrando así una secuencia que comenzó con unas fotografías familiares y terminó convertida en una defensa pública de su imagen.