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Histórico paso en la apertura comercial: Entra en vigor el TLC entre Uruguay y Singapur.

Se trata del primer acuerdo de libre comercio entre Singapur y un Estado fundador del MERCOSUR, eliminando aranceles para el 96 % de los productos en un plazo de 15 años.

El pasado domingo 1° de marzo, la República Oriental del Uruguay y la República de Singapur oficializaron la entrada en vigor bilateral de su Acuerdo de Libre Comercio, tras completar los procesos de ratificación interna.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que este tratado representa un hito estratégico para la política exterior uruguaya, al convertirse en la primera nación del bloque regional en activar este vínculo comercial con la potencia asiática.

Desde la Cartera expresaron que la implementación de este acuerdo de "nueva generación" no solo reduce barreras impositivas, sino que establece un marco regulatorio moderno para el intercambio de servicios, inversiones y comercio electrónico.

El pacto comercial prevé una liberalización ambiciosa en el rubro de bienes, donde el MERCOSUR eliminará aranceles de importación para casi la totalidad de los productos en un periodo máximo de tres lustros, con un 25 % de las categorías arancelarias liberadas de forma inmediata.

Para la matriz productiva de Uruguay, se anticipa un impacto positivo directo en sectores clave como el lácteo, que ahora cuenta con una vía de acceso preferencial al Sudeste Asiático.

Por su parte, Singapur busca con este tratado fortalecer la resiliencia de sus cadenas de suministro, apoyado en el hecho de que el intercambio comercial con los países del cono sur representó más del 30 % de su intercambio total con América Latina durante el pasado año 2025.

Más allá del intercambio de mercancías, el acuerdo incorpora disciplinas de vanguardia que benefician a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES), facilitando su inserción en las compras públicas y protegiendo la propiedad intelectual.

Con cerca de 200 compañías singapurenses operando actualmente en la región, la Cancillería uruguaya proyecta que la mayor previsibilidad jurídica derivada del tratado funcionará como un imán para la atracción de inversiones extranjeras directas, consolidando a Uruguay como un socio confiable y estable en la región.

La puesta en marcha de este instrumento internacional marca el inicio de una nueva etapa de inserción para el país en la región del Asia-Pacífico, considerada el motor del crecimiento global.

Se espera que en los próximos meses se intensifiquen las misiones comerciales y las rondas de negocios entre ambos estados para maximizar los beneficios de esta apertura arancelaria, buscando diversificar los mercados de exportación uruguayos en un contexto de alta competencia en las cadenas globales de valor.

Imagen: Ilustrativa Cadena del Mar