equilibrio delicado
Dólar global: se estabiliza tras señales mixtas sobre el futuro del conflicto en Medio Oriente.
El mercado ha oscilado entre el optimismo por un posible fin de la guerra y la preocupación de que los indicios de distensión puedan ser prematuros.
El dólar global mostró una leve estabilización este martes, reflejando la incertidumbre de los inversores ante las señales encontradas sobre el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Aunque el índice dólar —que compara la divisa estadounidense con una cesta de seis monedas— cayó un 0,2%, se recuperó de un mínimo semanal de 98,49 puntos.
Frente al euro, el dólar retrocedió un 0,1% hasta 1,1645 dólares, mientras que frente al yen japonés ganó un 0,1%, ubicándose en 157,49 yenes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que la guerra podría terminar antes de lo previsto, aunque advirtió que cualquier bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán sería respondido con más fuerza.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán desestimó estas declaraciones como "tonterías", afirmando que el bloqueo continuará hasta que cesen los ataques contra Teherán.
Mientras tanto, los precios del petróleo han retrocedido desde máximos de más de tres años, impulsando avances en los mercados accionarios globales. Según Nick Kennedy, estratega de divisas de Lloyds, esta tendencia refleja una "reacción exagerada" del mercado a las tensiones de la semana pasada, aunque advierte que aún no hay certezas sobre una resolución definitiva del conflicto.
El dólar sigue siendo el refugio preferido de los inversores debido a la posición estratégica de Estados Unidos como productor clave de petróleo, lo que le permite resistir mejor los shocks energéticos en comparación con economías dependientes de importaciones.
Un análisis del Deutsche Bank destacó que movimientos más drásticos en los mercados solo ocurrirían si los precios del crudo permanecen altos y los bancos centrales ajustan sus políticas monetarias.
En Wall Street, los futuros de los principales índices operaron con estabilidad, mientras que las acciones tecnológicas lideraron las ganancias en el S&P 500, con un alza del 1,4% en lo que va del mes. En tanto, el índice de volatilidad del CBOE (indicador de miedo) cayó 0,87 puntos a 24,63, señalando una disminución moderada de las preocupaciones inmediatas.
Aunque los mercados muestran signos de calma, la situación en Medio Oriente sigue siendo un factor determinante para el comportamiento del dólar y otros activos globales. La combinación de esperanzas de paz y advertencias de escalada mantiene a los inversores en un delicado equilibrio, donde cualquier nueva señal podría desencadenar movimientos significativos en los mercados financieros. La prudencia sigue siendo la consigna mientras el mundo espera una resolución clara al conflicto.
Fuente: Ámbito