Hora Silenciosa

Punta del Este: proponen reducir iluminación y sonido en supermercados y shopping’s.

El proyecto apunta a generar entornos comerciales más inclusivos, reduciendo estímulos que pueden afectar a personas con hipersensibilidad sensorial.

Un proyecto de decreto presentado en la Junta Departamental de Maldonado propone la creación de la denominada “Hora Silenciosa”, una franja horaria en la que los comercios deberán reducir estímulos como luces intensas, ruidos y pantallas, con el objetivo de garantizar mejores condiciones de accesibilidad para personas con hipersensibilidad sensorial.

La iniciativa fue elevada el pasado 19 de marzo por los Ediles Matheo Caraptsias y Fabricio Rodríguez, integrantes de la Bancada del Partido Nacional, y está dirigida a la Presidenta del legislativo departamental, Verónica Robaina.

El proyecto se fundamenta en la necesidad de adaptar espacios comerciales de gran escala a las condiciones de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras dificultades del neurodesarrollo, para quienes los estímulos intensos pueden transformarse en una barrera real de acceso.

Según el texto, la medida no solo no afecta el funcionamiento de los comercios, sino que amplía el derecho al consumo y a la participación en la vida cotidiana, promoviendo una sociedad más inclusiva.

La propuesta establece que estarán comprendidos supermercados, hipermercados, shopping centers y grandes superficies comerciales de más de 500 m², pudiendo el Ejecutivo Departamental incorporar otros establecimientos si lo considera pertinente.

Durante la “Hora Silenciosa”, los locales deberán aplicar condiciones mínimas como la reducción de la iluminación general, la eliminación o disminución de música ambiental, el apagado de pantallas o estímulos visuales intensos y la evitación de ruidos abruptos. También se prevé priorizar la atención ágil en cajas para quienes lo requieran.

En cuanto a la implementación, los supermercados e hipermercados deberán aplicar esta modalidad al menos una vez por semana durante un mínimo de dos horas continuas, mientras que los centros comerciales deberán hacerlo al menos dos veces por mes, con una duración mínima de cuatro horas.

El proyecto también determina que la franja horaria deberá ubicarse en momentos de funcionamiento efectivo, evitando horarios de baja concurrencia, y que los comercios deberán informar de forma visible los días y horarios en los que se aplique la medida.

Además, se promueve la incorporación de kits sensoriales, señalización accesible y capacitación del personal, así como campañas de sensibilización financiadas con lo recaudado por eventuales sanciones.

El régimen sancionatorio prevé apercibimientos en primera instancia y multas progresivas que pueden alcanzar hasta 50 Unidades Reajustables para locales menores a 500 m² y hasta 150 UR para superficies mayores, contemplando incluso la clausura temporal en casos de reincidencia grave.

El proyecto, que toma como referencia experiencias ya aplicadas en otros puntos del país y del exterior, queda ahora a estudio del legislativo departamental y del Ejecutivo, en un contexto donde Maldonado, como destino turístico internacional, enfrenta el desafío de avanzar hacia espacios más accesibles e inclusivos para residentes y visitantes.