¿CONVIVENCIA?

Salto: balazos, pedradas y corridas tras dos episodios violentos.

El departamento de Salto atraviesa horas de fuerte conmoción tras episodios registrados con pocas horas de diferencia, uno durante la noche y otro a plena luz del día, que podrían estar conectados. En ambos casos hubo enfrentamientos entre grupos de jóvenes, uso de armas de fuego, pedreas y un clima de temor generalizado entre los vecinos.

La Jefatura de Policía de Salto investiga un violento enfrentamiento ocurrido en el kilómetro 4 de la avenida Manuel Oribe, en las inmediaciones de los barrios Artigas, Uruguay y Los Inundados, donde dos bandas de jóvenes protagonizaron amenazas, corridas y pedreas, derivando incluso en al menos un disparo en plena vía pública.

El hecho fue registrado por vecinos.

En las imágenes se observa cómo los involucrados se enfrentan a distancia, hasta que uno de ellos extrae un arma de fuego, generando la huida del grupo rival a pie, en motos y bicicletas.

El episodio ocurrió a escasos metros de un centro CAIF y frente a una plaza donde había niños circulando, lo que elevó el nivel de riesgo.

Varias personas debieron refugiarse de urgencia ante el temor de quedar en medio de la balacera.

A pesar de la gravedad, no se registraron heridos.

Según información recabada, este enfrentamiento no sería un hecho aislado, sino que podría estar vinculado a otro episodio violento ocurrido horas antes, durante la noche, en un barrio cercano, donde se registraron disturbios con bombas molotov arrojadas en la vía pública.

Vecinos sostienen que ambos hechos estarían relacionados con disputas territoriales vinculadas al narcomenudeo, una problemática que -aseguran- se arrastra desde hace tiempo y que ha generado un escenario de violencia recurrente, amenazas y daños a viviendas.

Desde la Policía indicaron que existían denuncias previas, aunque reconocieron que nunca de este tenor, con armas utilizadas en espacios públicos.

Las actuaciones avanzan con el análisis de cámaras de videovigilancia y tareas de inteligencia y Fiscalía.

Los residentes de las zonas afectadas reclaman mayor presencia policial y acciones concretas, advirtiendo que la situación se ha vuelto insostenible y que la violencia comienza a naturalizarse en entornos civiles, con riesgo directo para familias, trabajadores y niños.