ACTUALIZACIÓN
Recluso Fallecido (Las Rosas): restaban dos semanas para ser liberado; su familia reclama respuestas y asegura que fue al hospital para reconocerlo, pero “el cuerpo no estaba”.
Allegados al hombre, que llevaba 16 años en contexto de encierro, plantearon interrogantes sobre las circunstancias de su muerte y cuestionaron la forma en que fueron informados. Piden conocer el resultado forense, determinar qué ocurrió dentro de la celda y saber si existen registros que permitan esclarecer el caso.
El fallecimiento de un interno en la Unidad N° 13 de Las Rosas generó un reclamo público de sus seres queridos, quienes solicitan explicaciones a las autoridades y procuran conocer con precisión qué sucedió durante las horas previas al hallazgo.
Tal como informó Cadena del Mar (106.5 F.M.), el hombre fue encontrado sin vida cuando transitaba la etapa final de una extensa condena.
En un primer momento se manejó la hipótesis de que se habría quitado la vida mediante ahorcamiento, circunstancia que debía ser esclarecida.
La familia asegura que llevaba 16 años privado de libertad y que restaban solamente dos semanas para que fuera liberado.
Sus allegados sostienen que, después de haber atravesado tantos años en contexto de encierro y cuando estaba tan próximo a reencontrarse con ellos, les resulta muy difícil comprender que hubiera tomado esa decisión.
“Después de tantos años, estaba esperando salir y volver a su familia”, señalaron.
Aclararon, sin embargo, que no pretenden atribuir responsabilidades ni sostener una hipótesis alternativa sin elementos que la respalden: “No estamos diciendo que sabemos qué pasó. Justamente por eso estamos pidiendo que se investigue y que nos expliquen”.
Uno de los principales cuestionamientos refiere a la comunicación posterior al deceso.
De acuerdo con el relato de sus allegados, no recibieron una llamada desde el establecimiento penitenciario para informarles directamente lo ocurrido.
Posteriormente, según sostienen, les indicaron que el cuerpo se encontraba en un hospital y que debían concurrir para reconocerlo. Al llegar al centro asistencial, afirman que no estaba allí.
“¿Dónde estaba nuestro familiar? ¿Quién lo trasladó? ¿Por qué se nos informó que estaba en un lugar donde finalmente no estaba?”, plantearon públicamente.
Los seres queridos del fallecido también aseguran que hasta el momento desconocen el resultado de la actuación del médico forense y otros aspectos que consideran fundamentales para reconstruir lo sucedido: dónde y cómo fue encontrado, quién lo halló, quién dio aviso y a qué hora ocurrió.
A esos interrogantes sumaron otros vinculados con la investigación.
Pretenden saber si había cámaras que pudieran aportar registros, si se cumplieron los protocolos correspondientes y qué actuaciones se desarrollaron a partir del fallecimiento.
Asimismo, solicitaron conocer si fueron preservadas todas las pruebas, imágenes y demás elementos que eventualmente puedan contribuir al esclarecimiento de las circunstancias del deceso.
La familia dirigió expresamente su reclamo al Ministerio del Interior y a las demás autoridades competentes, a quienes pide respuestas claras y una investigación que permita determinar qué ocurrió.
“No queremos acusar a nadie sin pruebas. Queremos algo mucho más básico: queremos saber la verdad”, manifestaron.
Finalmente, reclamaron que el caso no sea cerrado bajo la hipótesis de un suicidio sin que puedan acceder a las explicaciones, actuaciones y procedimientos correspondientes.
“No queremos hacer un escándalo. Queremos justicia, transparencia y la verdad sobre la muerte de nuestro familiar”, concluyeron.