DELINCUENCIA
Narco Brasileño (San Carlos): se fugó del arresto domiciliario y Policía cree que está en Brasil.
Alef García desapareció durante la madrugada de hoy martes 11 de agosto de la casa donde cumplía la pena. Había sido condenado en el marco de la operación Midas, que permitió desmantelar un laboratorio dedicado al procesamiento de hachís e incautar más de 4,4 toneladas de cannabis; tal cual lo informó oportunamente Cadena del Mar (106.5 F.M.).
La Fiscalía Letrada de Maldonado en conjunto con la Policía procuran reconstruir los movimientos de Alef García, un narcotraficante brasileño que cumplía arresto domiciliario nocturno en San Carlos y abandonó el lugar durante la madrugada de hoy, martes 11 de agosto.
Los datos manejados por las autoridades indican que habría salido de Uruguay a través de la frontera por el Chuy y ya se encontraría en territorio brasileño.
Ese escenario complica seriamente su eventual retorno, debido a que Brasil no extradita a sus propios nacionales.
García mantenía vínculos con el Primer Comando de la Capital, organización criminal brasileña, y había sido detenido durante la operación Midas, desarrollada en 2025 por la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID).
De acuerdo con las actuaciones, tenía a su cargo la elaboración de la droga dentro de la estructura, mientras que el hachís producido tenía como destino Brasil.
En la misma causa, el uruguayo Alfonso Cardozo Ferretjans fue señalado como líder del grupo y actualmente también cumple prisión domiciliaria.
Cardozo Ferretjans contaba con autorización del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) para producir cáñamo industrial.
Además, era fundador y director de PucMed, Productora Uruguaya de Cannabis Medicinal, firma que habría sido utilizada como pantalla para desarrollar la actividad ilícita.
OPERACIÓN MIDAS.
La pesquisa que permitió descubrir la estructura comenzó el 22 de mayo de 2025, luego de que personal de la Brigada Departamental Antidrogas de Rocha obtuviera información sobre el ingreso irregular a Uruguay, a través de la frontera con Chuy, de insumos destinados a la elaboración de hachís.
A partir de esos indicios, la DGRTID puso en marcha la operación Midas en coordinación con la Jefatura de Policía de Rocha y bajo la conducción de la Fiscalía Letrada Departamental de Ciudad de la Costa.
Tras varios meses de tareas de inteligencia, el 7 de diciembre de 2025 fueron ejecutadas cuatro órdenes de allanamiento.
Uno de los procedimientos se desarrolló en una chacra próxima a Juan Soler, en San José, donde fue localizado el laboratorio, mientras que los otros tres tuvieron lugar en predios contiguos de Canelones.
El despliegue culminó con cuatro personas detenidas, dos de ellas brasileñas, y la incautación de 4.433,650 kilos de sustancia vegetal, entre cogollos, flores y material procesado, además de 46,520 kilos de resina de cannabis, conocida como hachís.
También fueron decomisados vehículos, maquinaria, torres de acero, conservadoras con residuos de hielo seco y materiales de empaque industrial empleados durante el procesamiento.
Los cuatro involucrados resultaron posteriormente condenados.
Uno recibió tres años de penitenciaría por asociación para delinquir agravada, producción e importación de estupefacientes, mientras otro fue sentenciado a dos años por asociación para delinquir agravada y producción de estupefacientes.
Las otras dos personas, cuya participación fue considerada secundaria, recibieron penas de 24 y 18 meses de libertad a prueba, respectivamente, con medidas alternativas que incluyeron arresto domiciliario parcial, presentación en una seccional policial y trabajo comunitario.
RUMBO A BRASIL.
La información policial apunta a que García habría cruzado hacia Brasil por la frontera del Chuy, la misma zona por donde en 2025 se detectó el ingreso irregular de insumos que terminó dando origen a la operación Midas.
Las autoridades estiman que el narcotraficante ya se encuentra en suelo brasileño.
De confirmarse ese escenario, su regreso a Uruguay se torna especialmente complejo, debido a que Brasil no extradita a sus propios ciudadanos, lo que dificultaría su traslado al país para continuar cumpliendo la condena.
Edición de imágenes: Cadena del Mar.