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Actor Gerardo Romano (estafa): fingieron que su hija estaba presa en Uruguay.

Delincuentes intentaron engañar al reconocido intérprete argentino con una llamada en la que le exigían USD 55.000 para liberar a su hija, supuestamente detenida en nuestro país tras un hecho delictivo. El artista vivió momentos muy confusos.

Una maniobra delictiva telefónica tuvo como objetivo al actor argentino Gerardo Romano, quien padeció una fuerte tensión luego de recibir una llamada en la que le aseguraban que su hija se encontraba detenida en Uruguay tras un episodio delictivo.

El hecho ocurrió mientras Romano se encontraba en Mar del Plata, ciudad donde participa de la obra teatral El Secreto, presentada junto a la actriz Ana María Picchio.

Según relató posteriormente el propio Romano, la comunicación comenzó con una persona que se presentó como funcionario policial y le describió un supuesto intento de robo ocurrido en nuestro territorio geográfico.

De acuerdo con ese relato, su hija de 20 años habría quedado involucrada en el incidente, el cual terminó con una persona fallecida.

Los interlocutores afirmaron que la joven había sido trasladada a una comisaría mientras se realizaban pericias judiciales y que existía la posibilidad de obtener su excarcelación mediante el pago urgente de USD 55.000.

Durante varios minutos el actor creyó que la situación era real. Incluso llegó a considerar suspender la función teatral prevista para esa jornada mientras evaluaba cómo reunir el dinero solicitado.

Romano explicó: “Durante 20 minutos hablé con una actriz pensando que era mi hija. Lloraba y decía que estaba lastimada”, expresó el artista al relatar la experiencia.

Con el correr del tiempo, logró confirmar que la joven se encontraba bien y que nunca había sido detenida, por lo que todo formaba parte de un intento de fraude.

El actor señaló además que quienes realizaron la llamada parecían contar con información previa sobre su entorno familiar, ya que conocían que su hija reside aquí, en Uruguay.

El caso vuelve a poner en evidencia la modalidad delictiva conocida como “cuento del tío”, un mecanismo que busca generar urgencia y presión emocional para inducir a las víctimas a transferir dinero o realizar pagos inmediatos.