PRECAUCIÓN

Fin de semana largo bajo presión: largas filas en cargadores eléctricos entre Rocha y Chuy.

La creciente demanda de movilidad eléctrica volvió a dejar en evidencia las dificultades de infraestructura durante los días de mayor circulación turística. En varios puntos de la costa de Rocha, una parte importante de los cargadores no estaría operativa, según reportes de usuarios.

El movimiento turístico del fin de semana largo puso a prueba la infraestructura destinada a los vehículos eléctricos en el departamento de Rocha, con largas filas y malestar entre conductores que necesitan recargar sus vehículos para continuar viaje.

De acuerdo con reportes de usuarios que recorrieron la zona, la situación se repite en distintos puntos del corredor hacia la frontera con Brasil.

En Rocha, de cinco cargadores disponibles, solamente uno estaría funcionando.

En Castillos y Punta del Diablo, de dos equipos, uno se encontraría operativo.

El panorama también se registra en Santa Teresa, donde hay cuatro cargadores y, según estos testimonios, solamente dos estarían funcionando.

En Chuy, de cinco equipos, tres estarían operativos.

La consecuencia inmediata es la formación de largas filas, especialmente en un fin de semana que registra un importante desplazamiento de uruguayos hacia los principales destinos turísticos y la frontera.

La situación adquiere especial relevancia porque Uruguay viene realizando una fuerte apuesta por la movilidad eléctrica. UTE informó en junio de este año que su red pública ya superaba los 450 puntos de carga distribuidos en el territorio nacional y continúa incorporando nuevas estaciones.

La empresa dispone además de la aplicación UTE Mueve, que permite consultar en tiempo real la ubicación de los puntos de carga y su disponibilidad.

El crecimiento de la red ha sido significativo. Durante 2024, UTE había alcanzado 348 puntos de carga, de los cuales 151 correspondían a carga rápida de corriente continua. En febrero de 2025, la empresa informó que la Ruta Eléctrica Nacional ya contaba con más de 350 puntos y que existían cargadores aproximadamente cada 50 kilómetros en las rutas nacionales.

El problema que enfrentan los usuarios en Rocha no necesariamente pone en cuestión la cantidad total de infraestructura instalada, sino su disponibilidad efectiva en momentos de alta demanda. Cuando varios equipos quedan fuera de servicio simultáneamente, la capacidad disponible se reduce considerablemente y puede generar esperas prolongadas.

Para quienes utilizan vehículos eléctricos, la experiencia plantea además un desafío diferente al de los automóviles convencionales: la planificación del viaje depende no solamente de la autonomía de la batería, sino también de que los puntos previstos para la recarga estén efectivamente funcionando.

En este fin de semana largo, esa diferencia quedó expuesta en el corredor Rocha-Chuy, donde conductores reportan esperas, cargadores fuera de servicio y creciente malestar.

Imágenes ilustrativas: Fontana Adelaida.