Violencia estudiantil
Ataque grupal (Montevideo): una alumna de 11 años y una docente terminaron lesionadas.
La familia de la menor denunció que cuatro estudiantes la golpearon dentro del Liceo N.º 20 y cuestionó la demora del centro para comunicar lo sucedido. El episodio fue filmado y el caso quedó bajo investigación.
Una jornada de clases derivó en una situación de violencia que movilizó a familiares, personal de la enseñanza y autoridades.
Registro fílmico de nuestros colegas periodistas de ''Última Info'' vía Pedro Olivera:
La secuencia ocurrió dentro de una institución pública de Montevideo, dejó dos personas lastimadas y abrió interrogantes tanto por el ataque como por la respuesta posterior.
El hecho tuvo lugar en el Liceo N.º 20 de Punta Gorda, donde una estudiante de 11 años, que cursa primer año, se vio involucrada en un enfrentamiento con otras alumnas.
Una profesora intentó detener la pelea y también sufrió heridas durante su intervención.
Según reconstruyó Telenoche a partir del testimonio de la familia, la menor aseguró que fue sorprendida y golpeada por cuatro jóvenes.
Su hermana relató que, al retirarse del establecimiento, la niña expresó que no había podido contar correctamente lo sucedido y manifestó que consideraba injusta la situación.
Los allegados indicaron que presentaba dolor intenso en la cabeza, dificultades para mover uno de sus brazos y molestias incluso al reírse.
También afirmaron que recibió varios golpes en la zona craneal y que le arrancaron mechones de pelo.
Hasta el momento, no trascendió un diagnóstico médico oficial sobre la entidad de esas lesiones.
La docente que procuró separar a las involucradas habría sido golpeada y mordida, siempre de acuerdo con la versión transmitida por el entorno de la alumna.
Debido a su estado, fue necesario solicitar la presencia de una emergencia médica para que recibiera atención.
La comunicación del liceo también quedó bajo cuestionamiento.
La hermana sostuvo que la familia se enteró a través de un compañero de la menor y que la institución recién estableció contacto cuando sus integrantes ya se dirigían hacia el lugar.
“Nos llama un compañero, no nos llama la institución”, expresó.
Tras el episodio, los familiares radicaron una denuncia policial con instancia penal en la Seccional 14ª.
El planteo incluyó tanto la agresión denunciada como la forma en que se les informó sobre lo ocurrido.
El centro educativo activó los protocolos previstos para este tipo de situaciones y las actuaciones permanecen en curso.
Por el momento, no se difundieron resoluciones oficiales sobre eventuales responsabilidades, medidas disciplinarias o nuevas disposiciones destinadas a la comunidad liceal.