SALUD
Cáncer de mama (hombres): Claves para la detección temprana y señales de alerta.
A pesar de ser una afección poco frecuente en la población masculina, el diagnóstico suele concretarse en etapas avanzadas debido a la falta de controles rutinarios. Identificar los factores de riesgo, reconocer la sintomatología inicial y consultar a tiempo ante cualquier cambio corporal resulta determinante para lograr un abordaje médico efectivo.
El cáncer de mama en hombres representa aproximadamente el 1 % del total de los casos diagnosticados anualmente, registrándose en Uruguay un promedio de 19 pacientes por año.
A diferencia de las mujeres, la baja incidencia de esta enfermedad provoca que la mayoría de los diagnósticos se efectúen en estadios avanzados.
La manifestación más habitual es la aparición de un bulto indoloro en la zona pectoral, el cual suele ser más firme que el tejido circundante, de bordes irregulares y localizado generalmente cerca del pezón.
Otras señales de alerta incluyen el dolor en la zona, la secreción a través del pezón y cambios visibles en la piel de la pared torácica, las axilas o el cuello.
Dado que no existen programas de tamizaje o mamografías de rutina indicadas para la población masculina, la detección depende en gran medida de la autoexploración.
El riesgo de desarrollar esta patología se incrementa con la edad, siendo diagnosticada con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran los antecedentes familiares de la enfermedad, la presencia de mutaciones genéticas como BRCA1 y BRCA2, y afecciones como el Síndrome de Klinefelter.
Asimismo, la exposición previa a radioterapia en el tórax y diversas alteraciones hepáticas o testiculares que modifiquen los niveles hormonales también elevan las probabilidades de contraerla.
Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, se recomienda concurrir de manera inmediata a una consulta de medicina general para realizar una evaluación física.
De ser necesario, el proceso diagnóstico incluye estudios de imagen como ecografías o mamografías, y se confirma mediante una biopsia de la lesión.
El abordaje terapéutico abarca intervenciones quirúrgicas como la mastectomía, así como tratamientos complementarios de quimioterapia, terapia hormonal y radioterapia según la etapa en que se encuentre la enfermedad.
Fuente: Mayo Clinic