FAUNA MARINA
Varamiento (San Luis): activaron un operativo para asistir a dos delfines hallados en la costa.
Personal especializado evalúa el estado de los cetáceos y las condiciones ambientales antes de definir la maniobra más segura para devolverlos al agua. Las autoridades exhortan a no acercarse ni interferir con las tareas.
Dos delfines fueron encontrados varados este viernes 17 de julio en la costa del balneario San Luis, departamento de Canelones, situación que motivó la inmediata activación de un dispositivo interinstitucional destinado a evaluar su estado y procurar su eventual retorno al medio acuático.
El hallazgo fue constatado por personal de la Subprefectura de La Floresta, que dio inicio al protocolo previsto para esta clase de episodios y solicitó la intervención de equipos técnicos capacitados en el manejo de fauna marina.
A partir del aviso concurrieron al lugar integrantes del Comando de la Flota y especialistas del Instituto Nacional de Bienestar Animal, quienes comenzaron una valoración clínica de los ejemplares y los estudios necesarios para determinar las causas y circunstancias del varamiento.
EVALUACIÓN ANTES DE INTENTAR EL RETORNO
La estrategia de asistencia no consiste únicamente en empujar a los animales hacia el agua. Antes de disponer cualquier movimiento, los técnicos deben analizar su condición física, capacidad de desplazamiento, respuesta respiratoria y comportamiento, además del estado del mar, la profundidad disponible y las características de la costa.
Con esos elementos se definirá la maniobra más adecuada, evitando acciones apresuradas que puedan provocar lesiones, incrementar el estrés o favorecer un nuevo varamiento pocos minutos después.
Los organismos involucrados permanecen en el lugar evaluando las variables biológicas y ambientales. El objetivo es estabilizar a los cetáceos y determinar si están en condiciones de regresar por sus propios medios o si requieren una intervención más compleja.
UN OPERATIVO CON VARIOS ORGANISMOS
La respuesta reúne a la Armada Nacional, mediante la Subprefectura de La Floresta y el Comando de la Flota, junto con el Instituto Nacional de Bienestar Animal.
Cada institución cumple una función específica dentro del procedimiento: asegurar el área, organizar el trabajo en la franja costera, reducir la presencia de curiosos y aportar los conocimientos veterinarios necesarios para adoptar una decisión que priorice la supervivencia de los ejemplares.
Hasta el momento no fue informada públicamente la especie, el sexo ni la edad aproximada de los animales. Tampoco se estableció de manera oficial qué pudo haber provocado que ambos llegaran hasta la orilla.
CAUSAS QUE DEBEN SER INVESTIGADAS
Los varamientos de cetáceos pueden responder a múltiples factores y no siempre permiten alcanzar una explicación inmediata. Entre las posibilidades se encuentran cuadros de enfermedad, desorientación, heridas, agotamiento, alteraciones oceanográficas, persecución de alimento hacia aguas poco profundas o la estrecha relación social que caracteriza a estos animales.
Cuando dos o más ejemplares aparecen juntos, los especialistas también analizan si uno de ellos pudo seguir al otro hasta la costa. No obstante, cualquier conclusión sobre el caso de San Luis dependerá de las observaciones y estudios realizados por los técnicos intervinientes.
La evaluación clínica permitirá establecer si presentan traumatismos, signos de debilidad u otras alteraciones que condicionen la posibilidad de liberarlos.
PIDEN NO ACERCARSE A LOS ANIMALES
Mientras continúan las tareas, resulta fundamental mantener distancia y respetar las indicaciones del personal actuante. La acumulación de personas, los gritos, el contacto físico y los intentos improvisados de mover a los cetáceos pueden aumentar su nivel de estrés y dificultar el procedimiento.
Tampoco se recomienda arrojarles agua directamente sobre el espiráculo, cubrirlos por completo ni tomarlos de las aletas o la cola. Cualquier manipulación debe quedar exclusivamente en manos de quienes cuentan con capacitación y equipamiento apropiado.