RECLAMO BARRIAL
Olor insoportable (Nueva Esperanza): vecinos denuncian un pozo desbordado desde hace meses.
Residentes del sector ubicado detrás de la ex CYLSA aseguran que líquidos provenientes de una vivienda corren hacia la vía pública y permanecen acumulados junto a las casas. Afirman haber realizado reclamos sin obtener hasta ahora una solución y advierten por la presencia cotidiana de niños y personas mayores.
Vecinos del barrio Nueva Esperanza, en Maldonado, denunciaron ante Cadena del Mar una situación sanitaria que, según aseguran, se arrastra desde hace meses y afecta directamente su vida cotidiana: el desborde de un pozo domiciliario y la presencia permanente de líquidos y fuertes olores en el entorno de varias viviendas.
El reclamo se concentra en un sector que los propios residentes identifican como la calle principal y 23, detrás del predio de la ex CYLSA.
Fotografías y videos enviados a nuestro compañero Marcelo Umpierrez, muestran acumulaciones de líquido de aspecto turbio junto a una pared, residuos, barro y sectores anegados próximos a las viviendas.
También se registra agua desplazándose por áreas utilizadas habitualmente para circular.
“Tenemos esta situación desde hace meses. El pozo está desbordado y todo termina saliendo hacia afuera. Por acá pasan niños, personas mayores y el olor es insoportable”, relató uno de los vecinos que hizo llegar el reclamo a Cadena del Mar.
Según su testimonio, los líquidos avanzarían desde una propiedad lindera y terminarían recorriendo distintos puntos del sector.
“En mi caso da prácticamente hacia la ventana del dormitorio. Tengo que mantener las ventanas y las puertas cerradas porque no se puede estar del olor. Así no podemos vivir”, expresó.
El vecino sostuvo además que el problema no se limita al agua acumulada y aseguró que entre los líquidos que llegan a la calle habría desechos sanitarios.
RECLAMOS SIN RESPUESTA
Quienes viven en la zona afirman haber realizado denuncias y gestiones para que se inspeccione el lugar.
“Hemos reclamado y también fuimos a una oficina de atención al barrio de la Intendencia, pero hasta ahora nadie nos da una solución. Estamos cansados de convivir con esto”, señaló otro residente.
La principal preocupación pasa por las condiciones sanitarias del entorno, especialmente por la cercanía de viviendas y por la circulación de familias en espacios donde, según los denunciantes, los líquidos permanecen estancados durante períodos prolongados.