Punta del Este
Magdalena Sosa: “La ansiedad y la depresión son dos de las situaciones que más vemos en consulta”.
La Licenciada en Psicología habló en Cadena del Mar sobre la charla que se realizará el próximo viernes 26 de junio en la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, con la participación de Jorge Bafico y Jennifer Piazza. La actividad busca derribar mitos sobre la salud mental, acercar herramientas a la población y promover una mirada integral entre psicoterapia y psiquiatría.
La Licenciada en Psicología Magdalena Sosa dialogó con “La Mañana en Cadena” sobre la charla abierta que se desarrollará este viernes 26 de junio, a las 17:30 horas, en la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, bajo el eje “Ansiedad y depresión”.
La instancia es organizada por la Coordinadora de Psicólogos del Uruguay (CPU) Maldonado, el Sanatorio Mautone y la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL) Delegación Uruguay, y contará con las exposiciones del psicólogo, psicoanalista y escritor Jorge Bafico, y de la médica psiquiatra Jennifer Piazza.
“Desde Maldonado tenemos el interés de descentralizar y traer este tipo de propuestas a nuestro departamento”, señaló Sosa al explicar el origen de la iniciativa.
La profesional destacó que, luego de una etapa marcada por la virtualidad, resulta clave recuperar los espacios presenciales de intercambio. “Nos quedamos a veces muy cómodos en la virtualidad pospandemia y nos parece importante reactivar estos momentos de encuentro presencial”, afirmó.
Sosa sostuvo que la charla apunta también a derribar prejuicios frecuentes en torno a los tratamientos de salud mental. “La idea es desmitificar muchas cosas sobre el abordaje terapéutico, lo que es una psicoterapia y también el abordaje farmacológico”, expresó.
En esa línea, remarcó que muchas personas llegan a la consulta con ideas previas sobre la medicación o sobre el tratamiento psicológico. “A veces aparece el prejuicio de decir: ‘antes de un diagnóstico, yo no quiero medicación’. Y también ocurre al revés: hay situaciones donde solamente se sostiene la pata farmacológica, pero falta la pata terapéutica”, explicó.
Para Sosa, el desafío está en comprender que la recuperación requiere una mirada más amplia. “Cuando falta una de esas partes, el camino hacia sentirnos mejor queda tambaleando”, indicó.
La psicóloga señaló que la ansiedad y la depresión ocupan un lugar central en las consultas actuales. “Son dos de las situaciones que más se presentan en el consultorio y en la clínica”, afirmó.
Al referirse a la depresión, propuso una imagen vinculada al tiempo y a las experiencias no elaboradas. “La depresión tiene que ver con un exceso de pasado, con aquello que no se pudo gestionar, con duelos no resueltos”, explicó.
En contraste, definió la ansiedad como una forma de vivir permanentemente proyectados hacia lo que todavía no ocurrió. “La ansiedad aparece cuando estamos en un acelere constante, enfocados hacia el futuro, y nos cuesta ubicarnos en el aquí y ahora”, sostuvo.
Sosa remarcó que el trabajo terapéutico muchas veces consiste en recuperar herramientas personales o construir otras nuevas. “Se trata de ir gestionando, de generar herramientas o de aprender a reutilizar algunas que ya tenemos”, señaló.
Durante la entrevista, la Licenciada también advirtió sobre cuadros que pueden pasar desapercibidos para el entorno. “Hay depresiones que son funcionales, porque desde afuera se ve que la persona sigue haciendo cosas y sigue funcionando”, explicó.
Según indicó, esa apariencia de normalidad puede llevar a minimizar situaciones que, en realidad, requieren atención. “Después ocurre algo más complejo, como un intento de autoeliminación, y el entorno se pregunta: ‘¿pero qué pasó, si estaba re bien?’”, sostuvo.
Sosa planteó que existen señales que deben ser observadas tanto por la propia persona como por quienes la rodean. “Tenemos que prestarnos más atención, escucharnos y estar atentos a las señales de alerta”, afirmó.
Entre esos indicadores mencionó cambios de conducta, aislamiento o alteraciones en rutinas cotidianas. “Puede ser alguien que empieza a llegar tarde al trabajo, que deja de ir a una juntada o que ya no participa de espacios donde antes estaba presente”, ejemplificó.
La profesional cuestionó además la tendencia social a esconder el malestar bajo frases cotidianas. “Está muy instalada esta idea de ‘fingir demencia y seguir’. Entonces dejamos pasar una cosa, después otra, y así entramos en un loop”, expresó.
También subrayó que el sufrimiento psíquico no puede medirse desde afuera ni reducirse a la situación económica o familiar de una persona. “A veces se dice: ‘¿por qué estás mal si tenés que estar bien?’. Pero eso es un mito”, afirmó.
En ese sentido, agregó que no siempre el bienestar visible coincide con lo que ocurre internamente. “Nadie tiene todo. No todo pasa por la economía, por la familia o por los proyectos de vida. Hay ausencias y faltas que también nos movilizan”, señaló.
Sosa explicó que los síntomas de ansiedad aparecen cada vez en edades más tempranas, especialmente en adolescentes y jóvenes. “Se está diagnosticando cada vez antes, sobre todo en lo que tiene que ver con ansiedad”, indicó.
La psicóloga vinculó parte de ese fenómeno con el impacto de las redes sociales y las nuevas formas de exposición. “Aparecen situaciones de exclusión, de sentir que se queda por fuera, y también el bullying que se da por medios digitales”, sostuvo.
Según explicó, esos factores inciden en etapas donde todavía se está desarrollando la estructura emocional y cognitiva de las personas. “Hay edades en las que aún no se terminó de desarrollar el máximo potencial del cerebro, y todo eso va permeando y puede escalar más profundo”, advirtió.
La entrevistada aclaró que la ansiedad y la depresión atraviesan todas las edades, aunque pueden manifestarse de diferentes maneras. “Trabajo con adolescentes y también con personas mayores, y en cada etapa de la vida puede aparecer algo distinto”, señaló.
Respecto a la población adulta mayor, indicó que pueden presentarse cuadros más vinculados a lo melancólico o depresivo, aunque la ansiedad también tiene presencia. “A veces aparece por la dificultad de adaptarse o habitar el tiempo actual”, explicó.
Sosa hizo especial hincapié en la salud mental de los varones y en las dificultades que muchas veces existen para expresar emociones. “A diferencia de las mujeres, que solemos hablar más de lo que nos pasa, los varones no siempre ponen en palabras lo que sienten”, afirmó.
La psicóloga señaló que, en muchos casos, los hombres comparten espacios de compañía, pero sin profundizar en sus emociones. “Se juntan al asado, al fútbol o con amigos, pero no siempre aparece la pregunta más profunda sobre qué les está pasando”, expresó.
En ese marco, advirtió que esa dificultad para pedir ayuda puede tener consecuencias graves. “Los mayores intentos de autoeliminación como desencadenante de una depresión no gestionada se dan en varones”, señaló.
La charla del viernes buscará abrir un espacio de reflexión, intercambio y orientación para profesionales, estudiantes y público en general. “Nos parece importante poder trabajar estos temas de la mano de especialistas y compartir información con la población”, dijo Sosa.
La actividad comenzará a las 17:30 horas, aunque desde las 17:00 hs. los asistentes podrán acercarse para realizar la acreditación y participar de una recepción previa. “Vamos a estar recibiendo a las personas con un café de bienvenida para agilizar la parte de acreditaciones”, detalló.
Las inscripciones se realizan a través de las redes sociales de la Coordinadora de Psicólogos del Uruguay (CPU) Maldonado, agrupación que nuclea a profesionales de la psicología en el departamento, del Sanatorio Mautone y de la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL) Delegación Uruguay, instituciones organizadoras de la actividad.
Los cupos disponibles son limitados.
La propuesta busca generar un espacio de reflexión e intercambio sobre dos de las problemáticas de salud mental más frecuentes en la actualidad, promoviendo herramientas de prevención, detección temprana y acceso a información especializada para la comunidad.