REPERCUSIONES
Aerosillas y Parador Playa Hermosa: Olga Rivero Hernández (FA) afirmó que "duele el alma" por ambas demoliciones.
La concejal del Frente Amplio cuestionó la resolución que aprobó la demolición de las históricas aerosillas del Cerro San Antonio y también manifestó su rechazo a la decisión de derribar el emblemático Parador Playa Hermosa. Sostuvo que ambas pérdidas afectan la memoria, la identidad y el patrimonio del Municipio de Piriápolis.
La resolución que aprobó que las aerosillas del Cerro San Antonio no funcionen más, motivó la reacción de la concejal del Frente Amplio Olga Rivero Hernández, quien además extendió sus críticas a la decisión de demoler el histórico Parador Playa Hermosa.

La frenteamplista expresó que la jornada fue "muy triste para Piriápolis" y aseguró que "duele el alma", al considerar que ambas construcciones constituyen parte esencial del legado, la identidad y la memoria de la ciudad.
"Me duele el alma, no sólo por el destino de nuestras queridas aerosillas, sino también por la decisión de tirar abajo el emblemático Parador de Playa Hermosa, otro espacio cargado de historia, encuentros y recuerdos que forma parte del tejido de nuestra comunidad", manifestó.
Rivero Hernández sostuvo que Piriápolis "pierde un pedazo indispensable de su memoria viva, de su paisaje y de su identidad", al tiempo que afirmó que las aerosillas trascendían su condición de atractivo turístico para convertirse en uno de los grandes emblemas del balneario.
"Las aerosillas no eran simplemente una atracción turística ni un tendido de cables y sillas sobre el cerro. Han sido, durante décadas, la postal identitaria de Piriápolis, una de las obras que supo darle proyección, encanto y un valor único a nuestra ciudad", expresó.
Asimismo, remarcó que por ese recorrido "pasaron abuelos, padres e hijos", compartiendo una experiencia que marcó a generaciones de vecinos y visitantes.
La concejal también destacó que Piriápolis "se construyó con visión, con respeto por su entorno y con obras que desafiaban el tiempo", y sostuvo que quienes impulsaron la instalación de las aerosillas "no sólo pensaron en el turismo de su época, sino en dejar un legado que posicionó a nuestra ciudad en la retina y el corazón de todo el país y de la región".
En ese contexto, afirmó que "sumar a esta pérdida la demolición del Parador Playa Hermosa representa un golpe doble a la historia y a los espacios que nos pertenecen a todos".
Para su visión, preservar el patrimonio histórico "no significa oponerse al progreso", sino "avanzar sin destruir lo que nos define", lamentando que tanto las aerosillas como el Parador Playa Hermosa no hayan sido rescatados, restaurados y revalorizados para las futuras generaciones.
"Duele ver cómo se decide el fin de íconos que merecían ser rescatados, restaurados y revalorizados para las futuras generaciones, en lugar de ser condenados a desaparecer", señaló.
Finalmente, enfatizó: "Mi voto fue en defensa de mantener viva esta historia. Seguiré trabajando y alzando la voz por la identidad, el patrimonio y la memoria de nuestro querido Piriápolis".
Imágenes: Rivero Hernández.