DELINCUENCIA

Maldonado: condenaron a una mujer por desacato y quitarse la tobillera electrónica.

La justicia dispuso que deberá cumplir la pena en libertad a prueba, sujeta a varias medidas impuestas, como así también deberá portar dispositivo de monitoreo electrónico y no acercarse a su expareja, entre otras disposiciones.

Una serie de intervenciones por reiterados incumplimientos a disposiciones judiciales derivó en la detención y posterior imputación de una ciudadana en la capital departamental.

La alerta del sistema de control se constató sobre las 23:00 horas del pasado miércoles 17 de junio.

Los operadores de la Dirección de Monitoreo Electrónico (DIMOE) del Centro de Comando Unificado detectaron anomalías en la zona de Camino de los Gauchos.

Una mujer de 28 años de edad que estaba conectada al programa por una causa de violencia doméstica había dejado el rastreador abandonado en la vía pública.

El personal de la Unidad de Respuesta Policial Móvil (URPM) de Zona Operacional II y efectivos de la Seccional 6ª de Maldonado Nuevo hallaron el equipo tirado.

La implicada, quien carecía de antecedentes penales anteriores, fue localizada y arrestada durante la madrugada del jueves 18 de junio.

La captura se concretó en la intersección de Camino de los Gauchos y la calle Parabera, a escasos metros de la vivienda de su expareja.

Durante el registro corporal preventivo, las fuerzas de seguridad le incautaron una pistola de aire comprimido que llevaba oculta entre sus prendas.

La indagada fue derivada inmediatamente a la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género para las actuaciones administrativas correspondientes.

La audiencia judicial se formalizó en la sede del Juzgado Letrado de 1º Turno de San Carlos, especializado en violencia de género, doméstica y sexual.

La magistratura actuante dispuso la condena de la mujer como autora de reiterados delitos de desacato en reiteración real con un delito de retiro de medio o dispositivo electrónico.

La pena establecida se fijó en 10 meses de prisión, los cuales se cumplirán bajo la modalidad regulada de libertad a prueba.

La sentencia impone el uso de un nuevo dispositivo de monitoreo unilateral y fija permanencia total en su domicilio durante los primeros siete meses.

En los tres meses restantes de condena, la mujer deberá someterse a la vigilancia de la DI.NA.M.A. y presentarse semanalmente en la seccional policial.

El fallo judicial le ordena cumplir dos horas semanales de servicio comunitario, la prohibición absoluta de acercamiento a la víctima en un radio de 500 metros y la obligación de someterse a un tratamiento para su adicción.