ALERTA

Tensión internacional (Estrecho de Ormuz): Ataques a buques comerciales reducen el tráfico de petróleo y amenazan el mercado global.

Al menos diez embarcaciones fueron alcanzadas por proyectiles y minas navales desde el pasado domingo en una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta. La creciente inseguridad provocó el hundimiento de buques, la desaparición de marinos y una caída del 27% en el volumen de crudo que circula por la zona.

La tensión en el Estrecho de Ormuz volvió a aumentar de manera significativa luego de una nueva serie de ataques contra embarcaciones comerciales.

Al menos diez buques fueron alcanzados desde el domingo, según registros de organismos marítimos internacionales y empresas especializadas en seguridad naval.

El episodio más intenso se registró el domingo 11 de octubre, cuando seis embarcaciones fueron atacadas en un solo día.

Posteriormente, el martes 13 se reportaron otros cuatro incidentes, involucrando tanto petroleros como portacontenedores.

La escalada también dejó consecuencias concretas sobre la navegación.

Un portacontenedores se hundió en las inmediaciones del estrecho después de sufrir un incendio tras ser alcanzado por un proyectil, mientras que otro buque también terminó hundido en circunstancias vinculadas al conflicto.

La agencia Reuters informó que la tripulación de uno de los barcos pudo ser evacuada, aunque existen reportes de marinos desaparecidos en otros incidentes.

Irán sostiene que algunas de las embarcaciones afectadas estaban utilizando rutas consideradas no autorizadas por Teherán.

La Guardia Revolucionaria afirmó incluso que uno de los portacontenedores se hundió después de impactar contra una mina naval.

Sin embargo, autoridades de Estados Unidos atribuyen algunos de los ataques directamente a fuerzas iraníes, mientras que el organismo marítimo británico UKMTO ha informado sobre impactos provocados por proyectiles de origen no determinado.

El conflicto representa una amenaza directa para una de las rutas comerciales más importantes del mundo.

Antes de la guerra, por el Estrecho de Ormuz circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializados internacionalmente.

La creciente inseguridad ya está llevando a algunos operadores a modificar sus recorridos o directamente evitar la zona.

Los datos sobre el movimiento petrolero también muestran señales de preocupación.

Según información citada por Infobae, el volumen de crudo que atraviesa actualmente el estrecho cayó 27% en una semana, hasta unos 10,1 millones de barriles diarios, frente a los máximos registrados durante el conflicto.

La situación además tiene una dimensión política.

La agencia Reuters informó que Irán estaría utilizando nuevas tácticas para incrementar la presión sobre el tráfico marítimo y mantener elevados los precios internacionales del petróleo, en un contexto marcado por las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre.

Con la navegación comercial cada vez más condicionada, el Estrecho de Ormuz vuelve a convertirse en uno de los principales focos de riesgo para el mercado energético mundial.

Una prolongación de los ataques podría generar mayores costos de transporte, dificultades logísticas y nuevas presiones sobre el precio del petróleo.