SOBERANÍA
Malvinas (Argentina): rechazan nuevo avance petrolero.
El Gobierno cuestionó la decisión de inversión adoptada por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration para explotar hidrocarburos en aguas próximas al archipiélago. Cancillería sostiene que las compañías carecen de autorización nacional y que las actividades se desarrollan de manera unilateral.
El proyecto Sea Lion volvió a colocar la explotación de recursos naturales en el centro de la controversia con el Reino Unido.
La administración de Ec. Javier Milei objetó el desarrollo previsto por las empresas involucradas y reafirmó su posición sobre los espacios marítimos circundantes a las islas.
La Cancillería argentina sostuvo que las tareas de exploración y extracción proyectadas no cuentan con permisos otorgados por las autoridades nacionales.
Según la postura, este tipo de operaciones resulta incompatible con las resoluciones de Naciones Unidas vinculadas con la disputa territorial.
La iniciativa adquirió mayor relevancia política luego de que el Presidente Milei se refiriera públicamente al proyecto y planteara la necesidad de actuar frente al aprovechamiento de los recursos hidrocarburíferos en la zona.
UN PROYECTO QUE AVANZA
Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, por su parte, ya adoptaron la decisión final de inversión para Sea Lion, una instancia que habilita el pasaje hacia la etapa de ejecución tras completar evaluaciones técnicas, económicas y financieras.
El emprendimiento se perfila como uno de los principales desarrollos de extracción de crudo previstos en aguas cercanas al archipiélago, mientras Buenos Aires mantiene su oposición a cualquier actividad realizada sin su consentimiento.
La puesta en marcha del yacimiento abre así otro frente dentro de la histórica controversia entre ambos países, esta vez con el aprovechamiento energético de la región como uno de los ejes centrales.