ACCIDENTE ESPACIAL

Explosión en vuelo (China): el Long March 7A se desintegró a segundos del despegue.

La misión transportaba el satélite de comunicaciones ChinaSat-4B; las autoridades iniciaron una investigación para determinar qué provocó la anomalía que terminó con la pérdida completa de la carga.

Una nueva misión del programa espacial chino terminó abruptamente sobre el cielo de Hainan.

El Long March 7A había partido desde el Centro Espacial de Wenchang el pasado lunes 10 de agosto cuando, aproximadamente 85 segundos después, se convirtió en una enorme bola de fuego.

El vehículo quedó completamente destruido a baja altitud y ninguno de sus componentes alcanzó la órbita, según el análisis realizado por especialistas de las imágenes del lanzamiento.

El cohete, de unos 60 metros de altura, estaba destinado principalmente a colocar cargas pesadas en órbitas elevadas y llevaba consigo el ChinaSat-4B, un satélite cuya familia tecnológica está vinculada a servicios de telecomunicaciones y transmisiones.

Se trató de la segunda misión fallida del Long March 7A desde su estreno en 2020: después de aquel tropiezo inaugural, había completado más de una docena de operaciones exitosas sin interrupciones semejantes.

El alcance del revés dependerá ahora de lo que determine la pesquisa técnica.

Los expertos consideran que, con la información disponible, el impacto podría quedar circunscripto a este modelo y a determinados lanzamientos de satélites hacia órbitas altas.

Tampoco se espera, en principio, que altere Chang’e-7, la próxima misión china destinada a estudiar el polo Sur de la Luna, ya que utilizará un Long March 5 con una arquitectura diferente.

Imágenes: TMZ.