SEGURIDAD VIAL
Control al volante (Japón): endurecerán las pruebas para mayores de 75 años.
La medida se enfocará especialmente en quienes tengan antecedentes de infracciones, ante el aumento de siniestros vinculados a errores como la confusión entre el acelerador y el freno.
Japón decidió endurecer las pruebas de conducción para las personas mayores de 75 años que registren antecedentes de infracciones de tránsito, en respuesta al aumento de accidentes mortales asociados a errores al volante.
La decisión fue anunciada este jueves por la Policía Nacional japonesa, en un país donde el envejecimiento de la población plantea importantes desafíos para la movilidad.
Según datos de la Agencia Nacional de Policía, durante 2025 alrededor del 18% de los 2.500 accidentes de tránsito mortales registrados en Japón fueron provocados por conductores de 75 años o más.
Uno de los principales problemas detectados es la confusión entre el pedal del acelerador y el freno.
La preocupación aumenta cuando existen antecedentes de infracciones.
Una investigación citada por las autoridades determinó que los conductores de 75 años o más que ya habían cometido faltas presentan una frecuencia de accidentes aproximadamente 2 veces superior a la de otros automovilistas de la misma edad.
El problema quedó dramáticamente expuesto en 2019, cuando un hombre de 87 años atropelló a varios peatones en Tokio después de presionar por error el acelerador.
El episodio provocó el fallecimiento de una mujer y su hija de 3 años, además de dejar 9 personas heridas.
En 2025, la Policía contabilizó 46 accidentes mortales provocados por conductores que confundieron ambos pedales.
De ese total, 31 involucraron a personas de 75 años o más, lo que representa cerca del 70%.
La estrategia japonesa no apunta necesariamente a retirar de circulación a todos los adultos mayores, sino a establecer controles adicionales para quienes presentan señales de mayor riesgo.
El desafío será compatibilizar la seguridad vial con la necesidad de mantener la autonomía y movilidad de una población cada vez más envejecida.