EMERGENCIA SANITARIA
Brote histórico (Congo): el ébola supera los 5.000 casos.
La crisis sanitaria alcanzó los 2.378 fallecimientos y ya se convirtió en la más letal registrada dentro del país africano, por encima del episodio que se extendió entre 2018 y 2020.
La República Democrática del Congo atraviesa el capítulo más grave de su extensa historia frente a esta enfermedad.
Los últimos datos oficiales elevaron el balance a 5.021 contagios confirmados y 2.378 fallecimientos, lo que supone una letalidad aproximada del 47,4 %.
El actual episodio, declarado oficialmente el 15 de mayo, es el 17.º registrado en territorio congoleño desde que el virus fue identificado en 1976 y ya ocupa el segundo lugar entre los mayores brotes documentados en el mundo.
La dimensión alcanzada desplazó al antecedente de 2018-2020, que había concluido con 3.481 casos y 2.299 fallecimientos.
Solamente la epidemia de África Occidental de 2014 a 2016 mantiene cifras superiores: entonces se contabilizaron 28.616 infecciones y 11.310 decesos en Guinea, Liberia y Sierra Leona.
El ritmo actual también genera especial preocupación: responsables sanitarios señalaron que la propagación avanza alrededor de cinco veces más rápido que en anteriores emergencias congoleñas a una altura comparable del brote, mientras entre 70 % y 80 % de las nuevas infecciones aparecen fuera de cadenas de contactos previamente identificadas.
La epidemia está provocada por el virus Bundibugyo, una especie para la cual todavía no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados, aunque hay candidatos experimentales en evaluación.
La transmisión comenzó en Ituri y posteriormente alcanzó seis provincias, después de confirmarse su llegada a Bas-Uélé.
El episodio también produjo infecciones en la vecina Uganda —donde no se notifican nuevos pacientes desde el 21 de junio— y la OMS informó el 24 de junio sobre un caso confirmado en Francia, correspondiente a un médico que había regresado desde territorio congoleño.
El escenario se agrava por la inseguridad, las dificultades para rastrear contactos, la debilidad de la infraestructura sanitaria y las protestas de trabajadores involucrados en la respuesta.
La OMS estima que necesita alrededor de USD 115 millones para afrontar la emergencia y, hasta la última actualización, había conseguido aproximadamente el 60 % de esos recursos.
Pese al avance de los contagios, el organismo considera que todavía sería posible controlar la propagación en un período cercano a tres meses si se dispone del financiamiento y la capacidad operativa necesarios; mientras tanto, la emergencia permanece catalogada como de Importancia Internacional, con la vigilancia reforzada dentro y fuera de la región.
Imágenes: Al Jazeera English.