RAÍCES

Biblioteca Histórica (Praga): torre de 8.000 libros desafía el conocimiento infinito.

En la capital de la República Checa, una de las expresiones artísticas más singulares de convierte miles de volúmenes en una experiencia visual que invita a reflexionar sobre el saber, la memoria y los límites del conocimiento humano.

En el corazón de Praga, ciudad de Europa Central atravesada por el río Moldava, la Biblioteca Municipal alberga Idiom, una creación del artista eslovaco Matej Krén, que desde el año 1998, se consolidó como uno de los principales atractivos culturales de la capital Checa.

La pieza reúne alrededor de 8.000 libros dispuestos en forma de cilindro.

Dos espejos, ubicados en los extremos superior e inferior, generan una ilusión óptica que multiplica los ejemplares hasta el infinito.

Quienes observan el interior desde una pequeña abertura perciben un túnel sin principio ni final, aunque la estructura tenga dimensiones perfectamente definidas.

Concebida en 1991, la propuesta recorrió distintos espacios culturales de Europa y América antes de establecerse de forma permanente en Praga.

Su autor alcanzó reconocimiento internacional en el año 1994 al recibir el Premio de la Crítica y el Premio del Público en la Bienal de San Pablo, una de las muestras de arte contemporáneo más prestigiosas del mundo.

Mucho más que una ilusión.

El verdadero valor de Idiom trasciende el impacto visual.

La creación transforma objetos cotidianos en una metáfora sobre la inmensidad del saber y recuerda que, por más que la humanidad amplíe sus conocimientos, siempre existirán nuevos horizontes por descubrir.

No resulta extraño, entonces, que numerosos visitantes encuentren similitudes con "La biblioteca de Babel", el célebre relato del argentino Jorge Luis Borges, donde el escritor imaginó un universo constituido por una biblioteca infinita.

Sin embargo, la Biblioteca Municipal de Praga nunca ha señalado oficialmente que Krén se inspirara en esa obra, por lo que el vínculo pertenece al terreno de la interpretación cultural.

Con el impulso del turismo y la difusión en redes sociales, Idiom continúa despertando admiración entre viajeros de todo el mundo.

Más de un cuarto de siglo después de su instalación permanente, la creación demuestra que el arte también puede convertir una biblioteca en una experiencia capaz de trascender la lectura y permanecer en la memoria de quienes la contemplan.