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José Breijo (Venezuela): murió el uruguayo encarcelado por intentar vender una fotografía que comprometía a la Dictadura de Maduro.
El ciudadano, oriundo del barrio Cerro de Montevideo, falleció a los 71 años mientras permanecía bajo arresto domiciliario total impuesto por el régimen venezolano. Su estado de salud nunca logró mejorarse tras más de dos años de cautiverio en una cárcel deplorable. El caso se convirtió en uno de los emblemas de las denuncias por violaciones a los derechos humanos en la nación caribeña.
La muerte de José Breijo fue confirmada en las últimas horas por el colega periodista venezolano Carlos Rojas, amigo cercano del montevideano, quien lo recordó y definió como un "hermano de vida" y un "mártir".
Si bien en mayo de 2026 había sido excarcelado en el marco de la amnistía impulsada por Delcy Rodríguez, bajo presión de Washington, tras la captura del ex Dictador Nicolás Maduro durante un operativo estadounidense, nunca recuperó la libertad plena.
Continuó bajo arresto domiciliario mientras enfrentaba las secuelas físicas y psicológicas que le dejó su prolongado encierro.
A ese escenario se sumó otro duro golpe.
Tal cual lo describió el precitado comunicador, al regresar a su apartamento descubrió que la vivienda había sido ocupada por uno de los policías que participaron en su detención.
Durante varios días debió dormir en el pasillo del edificio, mientras efectivos de seguridad intentaban desalojarlo incluso de ese lugar.
La intervención de la Embajada de Uruguay y la presión ciudadana permitieron que finalmente recuperara el inmueble.
El origen de su padecimiento se remontaba a fines de 2023.
Necesitaba reunir USD 1.500 para someterse a un cateterismo y decidió ofrecer una imagen que había captado de las oficinas de un presunto grupo islamista en Caracas, en el contexto de la guerra entre Israel y Hamás.
Sin embargo, quien supuestamente iba a comprar el registro fotográfico lo citó en una panadería y, apenas se lo mostró, fue esposado e imputado por terrorismo.
Tiempo después relató aquel episodio: "Pedimos un café y la persona que vino me preguntó qué era lo que tenía. Le dije que tenía una foto, se la mostré y luego me puso las esposas. Ahí empezó mi karma, en los peores calabozos".
Durante su permanencia en la cárcel de Tocuyito, familiares y allegados denunciaron que soportó condiciones inhumanas de reclusión.
En ese período le diagnosticaron un edema pulmonar bilateral, un cuadro de extrema gravedad.
Al abandonar el establecimiento penitenciario también presentaba severas úlceras en las piernas y un marcado deterioro físico.
Breijo se radicó en el país caribeño en el año 1979.
Allí comenzó a trabajar como cocinero en un reconocido hotel de Caracas y posteriormente se desempeñó en actividades dentro del mismo ámbito.
Formó una familia junto a una ciudadana venezolana y desarrolló gran parte de su vida, hasta que el proceso judicial impulsado por el régimen dictatorial cambió su destino.
Las secuelas provocadas por el prolongado cautiverio nunca pudieron revertirse.
Falleció sin haber recuperado la libertad plena que el mundo libre -junto a él- reclamaron hasta sus últimos días.
Imágenes: Cadena de Noticias Telemundo.