TELEVISIÓN

Roma (HBO): dos temporadas que cambiaron la ficción.

Estrenada en 2005 y rodada en los estudios Cinecittà, la ambiciosa producción llevó a la pantalla el final de la República romana con un despliegue poco habitual para la época. Sus 22 episodios dejaron una influencia reconocible en las grandes propuestas épicas que llegaron después.

Con una combinación de intriga política, violencia, conflictos familiares y reconstrucción histórica, Roma consiguió convertirse en una referencia televisiva pese a su corta duración.

La historia atravesó uno de los períodos más convulsionados de la Antigüedad y mostró las disputas por el poder desde los grandes salones hasta las calles de la capital.

La trama sigue los enfrentamientos vinculados con Julio César, Pompeyo y el Senado, mientras los legionarios Lucio Voreno y Tito Pullo funcionan como hilo conductor.

A través de ambos personajes, acontecimientos decisivos de la época se entrelazan con experiencias personales, lealtades, ambiciones y tensiones sociales.

UNA PRODUCCIÓN FUERA DE ESCALA

John Milius, William J. MacDonald y Bruno Heller estuvieron detrás de una apuesta que llevó al límite los estándares televisivos de comienzos de los años 2000.

Buena parte del rodaje se realizó en Cinecittà, donde fueron construidos enormes decorados para recrear viviendas, villas, mercados y distintos espacios de la antigua capital.

Uno de sus mayores atractivos estuvo en mostrar ese mundo lejos de una imagen idealizada.

Religión, esclavitud, sexualidad, violencia y desigualdad convivieron con las luchas políticas y militares, aportando una mirada más cruda sobre la vida cotidiana.

Ese nivel de producción tuvo como contrapartida un costo muy elevado. Mantener semejante infraestructura terminó condicionando su continuidad y la historia concluyó después de apenas 22 capítulos.

Años más tarde, el modelo de grandes escenarios, conflictos políticos complejos y narrativa adulta encontraría una escala todavía mayor en Game of Thrones.