DESLUMBRANTE

María Becerra (ANTEL Arena): conquistó al público con un show 360°.

La “nena de Argentina” desplegó el universo de Quimera con potencia vocal, calidez y una gran puesta visual. Piano Piano produjo el espectáculo, que contó con la cobertura de nuestro compañero Matias Napilotti para Cadena del Mar.

Con espectadores alrededor del escenario, María Becerra convirtió su regreso a Montevideo en una experiencia que combinó música, interpretación y constantes transformaciones.

Ayer viernes 2 de octubre, la artista presentó una propuesta concebida para disfrutarse desde todos los sectores del ANTEL Arena.

Su voz y el contacto con los seguidores acompañaron un despliegue de iluminación, humo, pirotecnia y efectos de fuego.

Los cambios de vestuario y escenografía dieron identidad a cada tramo del concierto, con montajes específicos para los personajes de Quimera.

CUATRO PERSONAJES Y UN REPERTORIO PARA CANTAR

Shanina, Maite, Gladys y Jojo son las cuatro personalidades mediante las cuales María Becerra explora diferentes facetas musicales y emocionales.

Esa idea se trasladó al escenario con una estética propia para cada una, entre intervenciones teatrales, coreografías y transiciones audiovisuales.

El repertorio reunió canciones del álbum que da nombre a la gira con éxitos como “Corazón vacío”, “Automático” y “Hace calor”. También hubo lugar para sus colaboraciones con Tini, entre ellas “Miénteme”, interpretadas por Becerra durante la presentación.

La cumbia tuvo su espacio con “Mentirosa”, de Ráfaga, que aportó otro momento festivo a una noche que alternó intensidad, baile y pasajes más íntimos.

Las imágenes registradas por Cadena del Mar reflejan esas transformaciones: desde un vestuario rosado y una ambientación de fantasía hasta una presencia más intensa bajo luces rojas, además de un segmento con la cantante vestida de blanco.

PIANO PIANO, DETRÁS DEL ESPECTÁCULO

Sus equipos de producción, técnica, comunicaciones, comercial, administración y alimentos y bebidas coordinaron las áreas necesarias para poner en escena un show de nivel internacional.

El formato 360° requirió pensar los movimientos y los recursos visuales para una audiencia distribuida alrededor de la artista.

Las pantallas elevadas complementaron el montaje y permitieron seguir los detalles desde las tribunas, mientras la iluminación transformaba el recinto entre una secuencia y otra.

Nuestro compañero Matias Napilotti estuvo presente realizando la cobertura de Cadena del Mar, con registros de una presentación en la que la magnitud de la producción convivió con la calidez de María Becerra y su vínculo con el público uruguayo.