FARÁNDULA RIOPLATENSE
Juana Tinelli (viral): "Agarro la pala desde los 16 años".
La modelo e influencer argentina de 23 años -hija de Marcelo Tinelli-, afirmó que trabaja desde los 16 años, reconociendo las oportunidades que le brindó su apellido. Reflexionó además sobre las consecuencias de haber crecido bajo la exposición mediática. Sus palabras-durante una transmisión en streaming- se multiplicaron en redes sociales.
Una transmisión en vivo a través de plataformas online de Internet, convirtió a Juana Tinelli en protagonista de un intenso debate internauta.
La joven de 23 años respondió a quienes cuestionan la forma en que obtiene sus ingresos y rechazó las versiones que atribuyen su sustento exclusivamente a la notoriedad de su familia.
Durante el intercambio con sus seguidores, la hija de Marcelo Tinelli y Paula Robles sostuvo que comenzó a generar sus propios recursos siendo adolescente y destacó que mantiene su autonomía económica desde entonces.
“Lo digo muy orgullosa: yo soy una persona que trabaja desde los 16 años y económicamente me mantengo yo desde esa edad”, afirmó.
La influencer explicó que está cansada de los comentarios que desacreditan su actividad y ponen en duda el esfuerzo que realiza para desarrollar su carrera.
“Que esta piba no labura, que esta piba no hace nada”, ejemplificó al referirse a algunas de las críticas que recibe habitualmente.
También señaló que gran parte de su labor está vinculada a las plataformas digitales y a la creación de contenidos, una realidad que considera natural dentro del ámbito en el que se desempeña.
"Agarro la pala desde los 16 años", enfatizó.
Las oportunidades que le dio su apellido:
Otro de los temas que abordó fue el impacto de pertenecer a una familia ampliamente conocida en los medios de comunicación.
Lejos de negar esa ventaja, reconoció que llevar el apellido Tinelli le permitió acceder a posibilidades que probablemente no habría tenido de la misma manera.
“Tonto sería no poder aprovechar las puertas, las posibilidades”, expresó.
Asimismo, remarcó que no se siente culpable por las cosas que surgieron a partir de su entorno y consideró lógico utilizarlas para construir su propio recorrido.
Las declaraciones generaron una rápida repercusión y fueron respaldadas por varios de sus compañeros de transmisión.
Poco después, fragmentos del intercambio comenzaron a circular masivamente en distintas plataformas, impulsando su nombre entre las principales tendencias.
Mientras numerosos usuarios respaldaron sus argumentos, otros mantuvieron los cuestionamientos que suele recibir desde hace años por su condición de figura pública.
“Nací siendo expuesta”
En otro tramo de la conversación, la modelo también habló sobre los efectos que tuvo en su vida haber crecido frente a las cámaras desde muy pequeña.
“Es difícil porque no conozco otra cosa, nací siendo expuesta”, comentó al responder preguntas de sus seguidores.
Según explicó, esa realidad genera una conciencia temprana sobre la mirada ajena y puede acelerar determinados procesos de maduración.
“No creo que esté para nada bueno. Siento que te hace crecer un poco más de golpe, pero porque te hace generar conciencia de cómo te observan”, reflexionó.
Sus palabras reavivaron una discusión que suele aparecer en torno a las figuras públicas nacidas en familias mediáticas: el peso de la exposición desde la infancia, las ventajas asociadas a la fama heredada y la búsqueda de una identidad profesional propia.