Chicana

Mundial 2026 (Argentina-Inglaterra): Liam Gallagher calentó la previa.

El líder de Oasis volvió a meterse en la conversación futbolera con una respuesta irónica en redes sociales antes de la semifinal. Su comentario fue leído como una provocación hacia los argentinos, en la antesala de un cruce con fuerte carga histórica.

La semifinal entre Argentina e Inglaterra empezó a jugarse también fuera de la cancha.

En la previa del partido del miércoles 15 de julio en Atlanta, Liam Gallagher, líder de Oasis, volvió a usar sus redes sociales para entrar en el clima del Mundial con una chicana dirigida al universo argentino.

Según informó Revista Gente, el intercambio comenzó cuando un usuario vinculado al britpop planteó que resultaba difícil moverse en ese espacio digital sin querer que ganara Inglaterra.

Gallagher se sumó al tono provocador y, ante la respuesta de una usuaria que se mostraba dispuesta a discutir por el cruce entre ambos seleccionados, contestó con un escueto “I’m scared”, una frase que rápidamente fue interpretada como ironía más que como temor real.

El comentario cayó en una previa especialmente cargada.

Argentina e Inglaterra arrastran una rivalidad mundialista de largo recorrido, con antecedentes que van desde el cruce de 1966 hasta el partido de 1986, marcado por los goles más recordados de Diego Maradona, además de los duelos de 1998 y 2002.

En ese contexto, cualquier gesto público adquiere una lectura ampliada y funciona como combustible para redes, hinchas y medios.

Gallagher, además, tiene una relación particular con Argentina. Oasis conserva una base de fanáticos muy fuerte en el país y el propio cantante recibió muestras de afecto durante sus presentaciones recientes.

Por eso, su intervención generó doble lectura: por un lado, el respaldo lógico a Inglaterra; por otro, una broma filosa hacia un público que históricamente lo adoptó con intensidad.

La frase no fue un análisis deportivo ni una confesión emocional. Fue una provocación breve, con el sello habitual del músico británico, que suele moverse cómodo en el terreno del comentario ácido.