Mercado de pases
Futuro incierto (Darwin Núñez): entrena en Austria sin un lugar asegurado en Al-Hilal.
El artiguense ya trabajó con pelota tras incorporarse al campamento, pero el límite de extranjeros mantiene condicionada su continuidad. Tiene contrato hasta junio de 2028 y todavía no apareció una propuesta definitiva. Tal cual surge del informe de los colegas periodistas del Observador.
La pretemporada le devolvió a Darwin Núñez una escena conocida: botines, pelota y trabajo colectivo.
Detrás de esa aparente normalidad, sin embargo, persiste una pregunta que Al-Hilal todavía no consiguió responder: qué espacio tendrá el delantero uruguayo cuando comience la nueva campaña.
El atacante se integró el viernes 17 de julio al campamento que la institución saudí desarrolla en Stegersbach, Austria, luego de completar la licencia concedida por su participación con Uruguay en la Copa del Mundo.
Apenas dos días después de su llegada, volvió al campo, compartió ejercicios con sus compañeros y retomó las tareas con balón, concentrado en recuperar su mejor condición física.
La actividad cotidiana ofrece una imagen de reinserción, aunque el panorama deportivo continúa abierto.
Núñez pertenece al plantel, trabaja bajo las órdenes del cuerpo técnico y mantiene un vínculo vigente hasta el 30 de junio de 2028, pero su presencia en las competencias locales permanece condicionada por la conformación de la nómina de extranjeros.
Según informó el equipo de Referí del Observador, el futbolista no disputa un encuentro oficial con Al-Hilal desde el 16 de febrero de 2026.
La interrupción se produjo después de que el Director Técnico italiano Simone Inzaghi resolviera excluirlo de la lista habilitada para el campeonato saudí, tras la incorporación del delantero francés Karim Benzema.
Esa decisión redujo de forma considerable su margen de participación.
Durante el primer semestre, el artiguense quedó habilitado únicamente para los compromisos de la Champions League de Asia, mientras observaba desde afuera la actividad doméstica del equipo.
Su regreso a los entrenamientos se produjo, además, después de una Copa del Mundo amarga para la selección uruguaya.
La Celeste volvió a despedirse en la fase de grupos, como había ocurrido en Qatar 2022, y Núñez participó en los tres encuentros sin convertir goles.
El torneo, que podía transformarse en una vidriera para revitalizar su presente, concluyó sin modificar sustancialmente su situación.
El problema central continúa siendo reglamentario.
Mientras se mantenga el límite de futbolistas extranjeros, la permanencia del uruguayo requerirá una reorganización interna que libere una plaza dentro de la nómina.
La otra salida posible es una transferencia durante el actual período de pases.
Distintas instituciones europeas manifestaron interés durante las últimas semanas, aunque ninguna avanzó hasta presentar una oferta definitiva.
Esa ausencia de una propuesta concreta obliga al delantero a transitar la preparación como un integrante más del grupo, aun cuando su continuidad competitiva no se encuentra garantizada.
El contrato extenso le otorga respaldo formal, pero no despeja el escenario deportivo.
Al-Hilal deberá resolver si vuelve a incorporarlo a su estructura principal, modifica la integración del plantel o facilita una negociación que le permita continuar su carrera fuera de Arabia Saudita.
Por el momento, Darwin Núñez corre, trabaja con pelota y acumula cargas en Austria.
Su porvenir, en cambio, se juega lejos de cada práctica: dependerá de las decisiones de Simone Inzaghi, de la disponibilidad de un cupo y de la eventual aparición de una oferta capaz de transformar la incertidumbre en un nuevo destino.
Imágenes: DSports.