TRANSICIONES
El futuro de Darwin Núñez en Al-Hilal pende de un hilo: entre reglamentos, cambios de dueños y el radar europeo.
El delantero uruguayo enfrenta su momento más crítico en Arabia Saudita, con escasas oportunidades de juego y una reestructuración del club que podría complicar aún más su permanencia.
Lo que comenzó como un fichaje estelar para Darwin Núñez en Al-Hilal se ha convertido en una situación incierta. El goleador, quien llegó al club saudí procedente de Liverpool por 63 millones de dólares, enfrenta serios obstáculos que comprometen su continuidad.
La llegada de Karim Benzema desencadenó una serie de decisiones administrativas que dejaron a Núñez fuera del plantel inscrito para la Liga Profesional Saudí y otras competencias locales desde febrero, limitando su participación únicamente a la Liga de Campeones de Asia, de la cual ya fue eliminado.
La situación empeora con factores externos, como la suspensión de actividades debido a la Guerra de Medio Oriente, y la reciente eliminación de Al-Hilal en dicha competición. Esto sentencia su temporada: Núñez no volverá a jugar oficialmente con el club este año.
Además, un cambio de dueño complica aún más su futuro. El Fondo de Inversión Pública (PIF) acordó la venta del 70% del club a Kingdom Holding Company, liderado por el príncipe Al Waleed bin Talal, quienes planean reevaluar la situación de los jugadores extranjeros. Un futbolista de alto costo que no puede competir en la liga local es el primer candidato a salir.
A pesar de la inactividad, Núñez mantiene cifras respetables: nueve goles y cinco asistencias en 24 partidos. Su presencia en la selección uruguaya bajo Marcelo Bielsa también le ha dado visibilidad en el mercado europeo. Clubes como Juventus, Milan y Fenerbahçe han mostrado interés, mientras que Chelsea también lo ha pretendido en el pasado.